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2019 en La Letra Tal Vez. Dossier de fotos, literatura, entrevistas y mas críticas teatrales nos esperan...
martes, 25 de septiembre de 2012
ENTREVISTA A EMILIANO GRIJALBA
LLTV: Los tres libros mas importantes
que hayas leído
EG: Es difícil elegir, mis maestros
son los libros, ellos me enseñaron a pintar, Renoir, Picasso, Magritte, Tolouse
Lautrec, Cezanne, Goya, y los antiguos italianos, soy muy autodidacta, y
siempre trato de sacar su técnica. Por otro lado, escritores como Cortazar,
Borges, Artl, Sabato, ellos me encantan, Nietzsche me partió la cabeza, Sartre
también, encuentro muchas cosas y temas que trato de abordar en mis pinturas,
seguramente me estoy olvidando de muchos, pero bueno.
LLTV: En qué circunstancia tuviste la
primera sensación que te ibas a dedicar al dibujo
EG: No lo recuerdo, desde que tengo
uso de razón siempre dibujé y supe que era lo mío, siempre estuve muy
convencido de eso, desde muy pequeño.
LLTV: ¿Último libro que leíste?
EG: Poemas de Charles Bukowski, vienen
en dos tomos
LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para
siempre y por qué?
EG: Creo que el Aleph, me atrapó tanto
que me hizo empezar a leer más y entusiasmarme con la literatura, simplemente
por eso.
LLTV: ¿Escribís?
EG: Si, escribo cosas para después
representarlas en mis trabajos, pero a veces muta en otras ideas, igualmente es
un punto de partida que me sirve de puntapié inicial.
LLTV: ¿Un sueño?
EG: Que mis obras estén en muchos
lugares del mundo, creo que ese es un gran sueño.
LLTV: ¿Un arrepentimiento?
EG: Ah, muchos, pero tienen que ver
con otras cosas, no con mi trabajo artístico, seguramente gran parte de esos
arrepentimientos desembocan en cuadros.
LLTV: Cual de tus obras fue la que mas
te impresionó.
EG: “El desamor en
dos cofres”, partió como una idea de representar las cosas mas a tono con lo
conceptual del cuadro, una situación de tristeza y dramatismo, pero cuando
estaba pintándolo empezó a tener mas sutileza, mas belleza y delicadez, mi
único boceto era un dibujo en lápiz, el cuadro solo me iba pidiendo lo que
necesitaba, es la obra que mas quiero creo yo.
LLTV: Un Momento
inolvidable en tu carrera
EG: Recién estoy
empezando mi carrera, creo que el apoyo de las personas en las primeras
muestras, esas cosas uno nunca se las olvida, que tu trabajo les guste y que se
vaya haciendo conocer por distintos lados, eso es lo que me gusta que pase.
LLTV: ¿ Te costó
llegar al lugar que ocupás hoy?
EG: Es difícil, hasta
que te haces un lugar, primero cuesta mucho, pero hay que seguir produciendo
mucha obra, eso es lo que va, producir en todo momento.
LLTV: Una definición
sobre la obra de Luis Alberto Spinetta.
EG: Alguna vez
escuché que la obra de Luis es lo mas cercano a la perfección, creo que voy a
tomar esas palabras, es distinto a todo, sus influencias musicales, poéticas,
llegan a todos lados y a todas las ramas del arte, el tipo “pinta”, lo escuchás
y va “pintando” el tema, su obra es tan compleja y prolifera que es
impresionante.
LLTV: ¿Alguna vez te
equivocaste por actuar por impulsos?
EG: Todo el tiempo!!!
(risas)
LLTV: Músico
preferido
EG: Tengo muchos, y
de muchos estilos distintos, siempre quise hacer una muestra con Piazzolla de
fondo a todo volumen
LLTV: ¿Película
preferida?
EG: Deconstructing
Harry puede ser una, de Woody Allen.
LLTV: Frase favorita
EG: “El noventa por
ciento del éxito se basa simplemente en insistir”. Ya que estamos con Woody
Allen.
LLTV: ¿A qué
personaje de qué libro invitarías a tomar un café?
EG: Creo que a Manuel
Mandeb, poeta del barrio de Flores, un personaje de Alejandro Dolina.
LLTV: ¿Una obsesión?
EG: La música es una
obsesión linda, soy músico y la necesito mucho todo el tiempo.
LLTV: ¿Una recomendación?
EG: Tratar de comprender las cosas, en
todo sentido, no cerrarse a nada, siempre se descubren cosas increíbles en todo
sentido si uno está predispuesto a comprender.
LLTV: La última, contanos si podés el
próximo proyecto en el que estás trabajando.
EG: Estoy trabajando en varias cosas,
para proyectos míos y para otros artistas. Ahora estoy comenzando una serie de
cuadros realistas con escenas un tanto rebuscadas y metafóricas interesantes,
pero recién está gestándose.
EL ÚLTIMO CLIENTE DE LA NOCHE Por MARGUERITE DURAS
La carretera atravesaba la Auvernia y el Cantal. Habíamos salido de Saint-Tropez por la tarde, y condujimos hasta entrada la noche. No recuerdo exactamente qué año era, fue en pleno verano. Lo conocía desde principios de año. Lo había encontrado en un baile al que había ido sola. Es otra historia. Quiso parar antes del amanecer en Aurillac. El telegrama había llegado con retraso, había sido enviado a París, y luego reenviado de París a Saint-Tropez. El entierro debía tener lugar al día siguiente, a última hora de la tarde. Hicimos el amor en el hotel «Aurillac», y luego volvimos a hacerlo. Por la mañana lo hicimos de nuevo. Creo que fue allí, durante este viaje, cuando el deseo se esclareció en mi cabeza. Por él. Creo. Pero, estoy menos segura. Pero por él, sin duda, sí, desde el momento que se unía a mí en este deseo. Pero él, como otro, como el último cliente de la noche. Apenas dormimos, y reemprendimos el viaje muy pronto. Era una carretera muy bonita y terrible, interminable, con curvas cada cien metros. Sí, fue durante este viaje. Esto nunca se ha vuelto a repetir en mi vida. El lugar ya estaba allí. Sobre el cuerpo. En estas habitaciones de hotel. Sobre las orillas arenosas del río. El lugar era oscuro. Estaba también en los castillos, en sus muros. En la crueldad de las cacerías. De los hombres. En el miedo. En los bosques. En el desierto de las alamedas. De los estanques. Del cielo. Tomamos una habitación al borde del río. Volvimos a hacer el amor. No podíamos hablarnos más. Bebíamos. En la sangre fría, golpeaba. El rostro. Y ciertos lugares del cuerpo. No podíamos acercarnos ya el uno al otro sin tener miedo, sin temblar. Me llevó hasta lo alto del parque, a la entrada del castillo. Estaban los de Pompas Fúnebres, los guardianes del castillo, el ama de mi madre y mi hermano mayor. A mi madre no la habían metido todavía en el ataúd. Todo el mundo me esperaba. Mi madre. Besé la frente helada. Mi hermano lloraba. En la iglesia de Onzain éramos tres, los guardianes se habían quedado en el castillo. Yo pensaba en este hombre que me esperaba en el hotel al borde del río. No me daban pena, ni la mujer muerta ni el hombre que lloraba, su hijo. Nunca más he tenido. Después vino la cita con el notario. Consentí a las disposiciones testamentarias de mi madre, me desheredé.
Él me esperaba en el parque. Dormimos en este hotel al
borde del Loira. Después, nos quedamos varios días junto al río, dando vueltas
por allí. Permanecimos en la habitación hasta entrada la tarde. Bebíamos.
Salíamos para beber. Volvíamos a la habitación. Luego, volvíamos a salir por la
noche. Buscábamos cafés abiertos. Era la locura. No podíamos marcharnos del bar,
de este lugar. De lo que buscábamos, no se hablaba. A veces, teníamos miedo.
Sentíamos una profunda pena. Llorábamos. La palabra no se pronunciaba.
Lamentábamos no amarnos. Ya no sabíamos nada. Existía sólo lo que se decía.
Sabíamos que esto no volvería a ocurrir en nuestra vida, pero de esto no se
decía nada, ni que éramos los mismos frente a esta disposición de nuestro deseo.
Esto siguió siendo la locura durante todo el invierno. Después, fue menos grave,
una historia de amor. Posteriormente aún escribí Moderato
Cantabile.
Foto: Glen Luchford
Foto: Glen Luchford
POEMAS VARIOS de PACO URONDO
Milonga del marginado paranoico
Parece mentira
que haya llegado a tener
la culpa de todo lo que ocurre
en el mundo; pero es así. Han tratado
de disuadirme psicólogos y sociólogos de mi tiempo,
me han dado razones de peso técnico largamente
formuladas y
parcialmente ciertas. Pero
yo sé que soy culpable de los dolores
que aquí siento y recorren el mundo; de las soledades
que lo van vaciando: quisiera saltar
como Juan L. Ortiz, vociferar
como Oliverio Girondo, pero: primero, ellos me ganaron
de mano; segundo, no me sale bien y aquí
empieza todo nuevamente: otro sufrimiento
igual a diapasones y recursos
que conozco perfectamente y que no vale la pena
repetir: primero, para no emularlos; segundo, porque
tendré que ir
reconociendo que no he sabido
hacerme entender. Y esto es agudo como un ataque
que nos traga la lengua; pido entonces disculpas
por la mala impresión, por las exageraciones.
Parece mentira
que haya llegado a tener
la culpa de todo lo que ocurre
en el mundo; pero es así. Han tratado
de disuadirme psicólogos y sociólogos de mi tiempo,
me han dado razones de peso técnico largamente
formuladas y
parcialmente ciertas. Pero
yo sé que soy culpable de los dolores
que aquí siento y recorren el mundo; de las soledades
que lo van vaciando: quisiera saltar
como Juan L. Ortiz, vociferar
como Oliverio Girondo, pero: primero, ellos me ganaron
de mano; segundo, no me sale bien y aquí
empieza todo nuevamente: otro sufrimiento
igual a diapasones y recursos
que conozco perfectamente y que no vale la pena
repetir: primero, para no emularlos; segundo, porque
tendré que ir
reconociendo que no he sabido
hacerme entender. Y esto es agudo como un ataque
que nos traga la lengua; pido entonces disculpas
por la mala impresión, por las exageraciones.
Amarla es difícil
Es buena, cuando duerme;
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.
Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.
Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no sé qué hacer con ella,
con este destino luminoso.
Es buena, cuando duerme;
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.
Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.
Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no sé qué hacer con ella,
con este destino luminoso.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
NICK CAVE- LETRAS Y POEMAS -
MIENTRAS ME SENTABA
TRISTEMENTE A SU LADO
junto a la ventana, a través del cristal
ella acariciaba una gatita en su regazo
y contemplábamos el mundo mientras este caía hacia el pasado
Suavemente ella me dijo estas palabras
y con ojos marcadamente nuevos, abiertos de par en par
presionamos las caras contra el cristal
mientras yo me sentaba tristemente a su lado
Ella dijo: "Padre, madre, hermana, hermano
tío, tía, sobrino, sobrina
soldado, marinero, médico, trabajador,
actor, científico, mecánico, sacerdote
Tierra y luna y sol y estrellas
planetas y cometas con colas resplandecientes
todos están allí siempre cayendo
cayendo amable y sorprendentemente"
Entonces ella sonrió y se volvió hacia mí
y espero que yo replicara
El pelo le caía sobre los hombros
mientras yo me sentaba tristemente a su lado
Mientras me sentaba tristemente a su lado
la gatita se paso elegantemente
encima de mí y otra vez presionamos
nuestras caras diferentes al cristal
"Eso muy bien puede ser cierto" dije yo
"Pero mira al que ha caído en la calle
mírale gesticular a los viandantes
mírale atrapado bajo sus pies
Todo movimiento hacia fuera conecta con nada
porque cada uno está centrado en sus necesidades inmediatas
Se testigo del hombre que se eleva de las alcantarillas
Mira el otro que se tropieza con el que no puede ver"
Con mano temblorosa me giré hacia ella
y le quite el pelo de los ojos
La gatita saltó de vuelta a su regazo
mientras yo me sentaba tristemente a su lado
Entonces ella dejó caer las cortinas
y dijo: "¿Cuando aprenderás
que lo que pasa tras el cristal
no es más que nada que te concierna?
Dios no te ha dado mas que un corazón
Tu no eres hogar para los corazones de tus hermanos
y a Dios no le importa tu benevolencia
más de lo que le importa la falta de ella en otros
ni le importa que tu te sientes
junto a la ventana juzgando el mundo que creó
mientras las tristezas se amontonan a tu alrededor
feas, inútiles y sobrevaloradas"
Con esto ella volvió la cabeza ocultándome la cara
grandes lágrimas derramándose de sus ojos
Yo no pude borrar la sonrisa de mi cara
mientras me sentaba tristemente a su lado
Y NUNCA MAS NOS SEPARAREMOS
Y nunca mas nos separaremos
no será nunca más necesario
y nunca más decir: "Querido corazón, estoy solo y ella me ha dejado"
Y nunca mas nos separaremos
Los contratos están acordados, el anillo está asegurado en el dedo
y nunca de nuevo mis cartas comenzarán
tristemente o en las profundidades del invierno
Y nunca mas nos separaremos
Todas las hachas han sido enterradas ya
y todos los pájaros le cantaran a tu bello corazón
sobre las ramas de los árboles
Y nunca mas nos separaremos
Tu cadena de mando ha sido silenciada ya
y todos aquellos pájaros le habrían cantado a tu bello corazón
de cualquier manera
Dios, quédate conmigo
No te derrumbes
Nunca seré libre
si no soy libre ya
Dios, quédate conmigo
No te derrumbes
Yo nunca fui libre
¿De qué estás hablando?
Porque nunca más nos separaremos
y nunca más nos separaremos
People Ain't No Good
La gente no es nada buena
Creo que se entiende bien
Se puede ver por doquier
La gente simplemente no es buena
Nos casamos bajo los cerezos
Bajo flores hicimos pobres votos
Todas las flores vienen navegando
A través de las calles y a través de los patios de recreo
El sol fluira entre las hojas
Despertado por el pájaro de la mańana
Nos gustaría comprar los periódicos del domingo
Y nunca leer una sola palabra
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
Las estaciones vienen, las estaciones pasan
El invierno despojó al desnudo las flores
Un árbol diferente ahora marca las calles
Agitando los puńos en el aire
El invierno nos golpeó como un puńo
El ruido de las ventanas con los vientos
A lo que ella corrió las cortinas
Hechas de los velos de su boda
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no nada buena en absoluto
A nuestro amor enviar una docena de lirios blancos
A nuestro amor enviar un ataúd de madera
A nuestro amor dejar arrullar a todas las palomas de ojos
rosas
Que la gente simplemente no es buena
A nuestro amor un corazón de sangre
A nuestro amor dejar a todos los despechados llorar
Que la gente simplemente no es buena
No es que sean malas personas
Te pueden hacer sentir bien, algunas incluso lo intenta
Te curan cuando esta enfermo de salud
Te entierran cuando te vas y mueres
No es que sean malas personas
Se pegarían a ti si pudiesen
Pero eso solo son tonterías
La gente simplemente no es buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena en absoluto
DOSSIER DIBUJOS Por EMILIANO GRIJALBA
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| Luis A. Spinetta grafito sobre papel |
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| Charly García |
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| Javier Malosetti |
![]() |
| Woody Allen Retrato con Birome |
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| Jim Morrison |
Emilio Grijalba estudió en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, nacido en Rufino Pcia de Santa Fe. Podés ver mas material en su página http://emilianogrijalba.blogspot.com.ar/
EL BESO DE PANRAYADO Por CARLOS SOLARI
Allí estás, querido Panrayado, con las papelas de la cana. Todo encima, con cara de liebre muerta. Midiendo la calidad de tu revolver. Amenazando al cajero. Tartamudeando sin poder decirle que debe hacer.
La nuca del "vigi" le justifica el sueldo, ¿qué tal un cohetazo en el culo?. Los clientes están con la cara pegada al suelo y Panrayado los atiende con el corazón hecho una piedra mientras escucha risas en el taller del diablo.
Panrayado, el chico de los astilleros, está por vengar sus sueños. Bailar como un pato mareado en una merienda de lobos. Bailar con un hueco en el lugar del corazón. Con la angustia más primitiva.
Zumban las primeras moscas. Una voz de megáfono grita que estás perdido. Ese pelituco picotibio, puto como un sol, es el secretario del juzgado. Tiene la piel tostada y es muy joven. ¿Un último pico para la relamida? ¿Podrás negociar con rehenes recién chutado?
El pelituco te mira las marcas en los brazos mientras su mambo te aprieta con severidad. Hace un discurso exhibicionista en el que baraja los minutos:
- Pibe... la manteca ya no está en los bancos.-
Y sigue haciendo tiempo y te relame con palabras y sobre todo te promete que va a soplar la brasa ahí afuera para que no te apaguen los federicos.
Panrayado baja el "seisluces" (un "perro" viejo y con el número mal limado). Imposible mayor desnudez. Mientras tanto la calle es una bolsa de ratas.
- A un perro se lo cura como se cura a un perro-dice el himno de Tangópolis. Robar la vida es el robo final. Unos guiños traidores te anuncian que la bella señora te espera en un baldío.
Te espera con el beso de Panrayado. El beso de todos nosotros.
miércoles, 29 de agosto de 2012
PRIMERO TOMAMOS MANHATTAN - Por LEONARD COHEN
Me condenaron a 20 años de aburrimiento
por tratar de cambiar el sistema desde dentro.
Ahora vengo, ahora vengo a cobrármelo.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.
Me guía una señal en el cielo.
Me guía esta marca de nacimiento en mi piel.
Me guía la belleza de nuestras armas.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.
Realmente querría vivir contigo, nena.
Me encanta tu cuerpo, tu alma, y tus ropas.
¿Pero ves esa línea de ahí,
moviéndose a traves te la estacion?
Te lo avisé. Te lo avisé. Te avisé que yo fui uno de ellos.
Ah, me amaste como un perdedor
pero a hora te preocupa que pueda ganar.
Sabes como detenerme,
pero careces de la disciplina necesaria.
Durante cuantas noches recé por esto,
para que mi obra comenzara.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.
No me gusta su negocio de modas, señor.
Ni me gustan las drogas que le mantienen delgado.
No me gusta lo que le ocurrió a mi hermana.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.
Realmente querría vivir contigo, nena...
Te doy las gracias por las cosas que me mandaste.
El mono y el violín marca Plywood.
Practiqué cada noche, y ahora estoy listo.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.
Recordame. Solía vivir sólo para la música.
Recordame, yo te llevaba las bolsas de la compra.
Es el Día del Padre y todo el mundo está herido.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.
NO TE PREOCUPES ¿PALOMA? Por FER
En esa época ella era una paloma y vivía dentro de un
número. Vivía dentro del número cinco, más específicamente. Siendo un ave,
Buenos Aires no ofrecía demasiadas ofertas laborales, así que no podía darse el
lujo de pagar el alquiler de un número con unidad y decena. Ni que hablar de
esos lugares enormes y lujosos que eran los números con unidad, decena y
centena. Solamente los había visto en las revistas.
Trabajaba (de paloma, claro) en alguna de las plazas
de la ciudad. Estuvo mucho tiempo rotando de plaza, hasta que por fin la dejaron
fija en plaza de mayo. Era muy feliz trabajando allí. Le gustaban los
atardeceres en la ciudad, y la gente que iba y venía todo el
tiempo.
Había una
sola cosa que lograba disgustarla del todo. Odiaba esa época del año en que aparecían las golondrinas. Lo único
que esas malvadas criticonas sabían hacer era arruinarle las tardes de
verano.
Las palomas y las golondrinas tenían una
animadversión mutua desde hace años y años. Las palomas les recriminaban a las
golondrinas la falta de libertad y las golondrinas las acusaban a su vez de ser
poco organizadas y poco solidarias entre ellas.
Las palomas siempre desconfiaron de las golondrinas por estar
sindicalizadas y las acusaban de cooperativistas. Se consideraban a sí mismas
más inteligentes e independientes, y capaces de cuidarse a sí mismas sin
molestar a las demás.
Por las noches, ella volvía a su cinco. No era muy
elegante, pero le encantaba su pequeño número. Dentro del seis vivía un mago que
era su mejor amigo. Bah, en realidad no era un mago, sino un conejo. Había sido
conejo de mago durante muchos años y las presiones de la carrera terminaron por
crearle un conflicto de personalidad que se fue agravando con el tiempo. Se
volvió loco del todo el día en que, en medio de su delirio, quiso ser él quien
saque al mago de la galera y lo despidieron.
Cuando llovía, el conejo se venía a dormir con ella
en el cinco porque le temía a los truenos y al viento que golpeaba las ventanas
del número seis. Era una de esas noches de lluvia, cuando la paloma le confeso a
su amigo conejo el secreto que había escuchado, un poco sin querer y un poco
a propósito, esa misma tarde.
No era ingenua. Sabía que desde hace tiempo estaban
pasando cosas extrañas. Conocía el aire de la ciudad más que a sus propias
plumas y sentía el clima enrarecido de los últimos tiempos.
Se lo contó todo al conejo. Unos señores de uniforme,
estaban teniendo unas reuniones secretas en las que estaban planeando asesinar
al presidente. Ella lo conocía y le parecía un hombre bueno y carismático. Le
caía muy bien (sobre todo cuando sonreía). Estuvo cerca de él durante largos
años y vio muchas veces la plaza llena hasta el tope cuando ese señor se asomaba
al balcón.
Estaba muerta de miedo y no sabía que hacer. El
conejo, pese a haber perdido la razón hace años, le daba siempre los mejores
consejos. Le advirtió que para estas cosas no hay trucos de magia, y que tendría
que ser valiente. Juntos decidieron que lo mejor era tratar de advertir al
general de la sonrisa, lo que estaban planeando en su contra.
A la mañana siguiente y haciendo gala de toda su
destreza en el arte de volar, se coló en el despacho de aquel a quien debía
advertir. Pero todo el esfuerzo fue inútil. El general había cambiado la sonrisa
por una mueca de preocupación. Ya no hablaba alzando la voz como cantando, ni
gesticulaba con las manos. La paloma entendió que había cosas que estaban
cambiando para siempre. El general ordeno que la sacaran del despacho y se
encontró de nuevo en el aire frío de junio. Se dio cuenta de que el clima
enrarecido se había instalado en la ciudad para quedarse por tiempo
indeterminado.
Las golondrinas podían acusarla de lo que fuera, pero
había cosas que ella tenía muy claras. Estaba absolutamente convencida de que
era injusto que alguien sea víctima de la violencia solo por el trabajo que
realiza. Es como si quisieran matarla a ella solo por ser
paloma.
Entonces pensó en una sola cosa. Tenía que salvar lo
único que ella capaz de defender en ese momento. Se odio a sí misma por no
disponer de más recursos para advertir al general de la sonrisa, pero sentía el
deber de salvar por lo menos a sus compañeras.
Al la mañana siguiente, la plaza amaneció desierta de
palomas y con el cielo gris. El bombardeo de la aviación naval cayó sobre la
plaza hiriendo y asesinando inocentes; y ella lo escucho todo desde el número
cinco. Lloro en silencio por lo que no pudo evitar, pero se alegro en su
interior de haber podido salvar a las demás. Pensó en que tal vez las
golondrinas tenían razón, después de todo.
De la suerte que corrió la paloma después de ese
junio, hay más de una versión. Algunos dicen que el general de la sonrisa se la
llevo con él cuando dejo el país. Otros dicen que por el tremendo acto heroico
de salvar a todas las palomas de plaza de mayo, se transformó en humana y ahora
es enfermera en un hospital para poder ayudar a las personas.
Pero hay quienes juran que no se transformo en
humana. Cuentan, con una media sonrisa entre labios, que en realidad solo muto
de animal y ahora es pingüina. Dicen, también, que sigue trabajando por la misma
zona.
A PASEAR POR MI CIUDAD Por LUCAS DONADIO
Hoy quiero invitarte a pasear por mi ciudad
Toma mi mano sin miedo
Que ya estamos entrando...
Escucha
El suave son de la arboleda
Nos deleita con su cadencia mas precisa
Y como bellos
adornos musicales
Se asoman lentamente
Los más delicados cantos de las aves.
Mira
El sol mas brillante
Ilumina el gran paisaje natural
Cargando así de energía luminosa
A todo cuerpo vivo,
Los perros, las aves, la rosa.
Y ahora sentí,
El infinito nos rodea
Cientos de paisajes y misterios
Cientos de vidas y desiertos
Y en el medio del todo, te miro,
Una caricia…
viernes, 10 de agosto de 2012
EL HOMBRE VESTIDO DE BLANCA VIRGINIDAD Por WALTER GÓMEZ
Cae
la piel del hombre vestido de blanca virginidad.
Se
derrumban todos sus secretos, aún los ya publicados.
Parado
en medio del hedor, suplica paz.
Es en
ese momento aparece el hombre de plastilina,
tan bien
imaginado por los mediocres,
y le
dice:
-“La paz no existe.
El estado de naturaleza es el odio,
en algunos,
y la resignación en otros”.-
¿Qué tienen de contraposición la paz
con la resignación?.-
preguntó
el hombre vestido de blanca virginidad.
“La paz no existe porque se sembró el
germen del ser humano.
Sin su existencia, la del ser humano,
la paz sería como el aire. No la ves
ni la sentís.
Simplemente está.”
En
ese momento, en ese preciso instante,
los
árboles empezaron a dibujar curvas,
el
suelo se comenzó a desgarrar
como finos hilos de cemento,
como
carne deshilachada.
El
cielo dibujó la forma de un ojo,
y se
cerró en un tiempo.
Se
pareció a un guiño.
El
hombre vestido de blanca virginidad giró su cabeza
y
descubrió a una mujer con una pala en su mano.
El
agua los empezó a cubrir de manera inversa,
de
arriba hacia abajo.
La
mujer ya había cavado la fosa.
El
hombre vestido de blanca virginidad
dejó de sentir su propio cuerpo.
El
silencio se adueñó del momento aún hasta hoy.
*Fotografía Benoit Paille
jueves, 26 de julio de 2012
TRATA DE BLANCAS Obras de ELISA ALGRANATI
Trata de Blancas, obras de Elisa Algranati. Se trata de
ilustraciones que reflejan el dolor de un tema que nos pesa y que
lamentablemente seguimos sufriendo mientras la justicia sigue haciendo la vista
gorda. Elisa es Licenciada en Artes Visuales egresada de la Escuela de Bellas Artes de
P. Pueyrredon, desde 1989 se desempeña como docente en la Escuela de Bellas Artes en
Neuquen. Además es una profesional muy premiada, Primer Premio en Dibujo, Salón
Sociedad Italiana de Neuquén, 2009, 1º premio Salón Nacional Avon "Con la Mujer en el Arte", La Pampa , 1995, 1º Premio Salón
Bienal Sara Lauria, San Martín de los Andes , Neuquén, 1998. Es un gusto
presentar una de sus tantas obras en nuestra Letra.
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