miércoles, 22 de mayo de 2019

ENTREVISTA LITERARIA AL DIRECTOR Y DRAMATURGO GUILLERMO SALZ





LLTV: ¿Podrías mencionar los tres libros más importantes que hayas leído, o que mayormente te hayan constituido como persona?

GS: La consagración de la primavera (Alejo Carpentier), 100 años de soledad (G García Márquez; el cuento “La autopista del sur” (Julio Cortázar)

LLTV: ¿Último libro que leíste?

GS: La saga completa de Elena Ferrante sobre las Dos amigas.

LLTV: ¿En qué circunstancias escribís, cuales son los momentos?

GS:  No soy ordenado ni metódico, escribo por impulsos. Un personaje o una situación conflictiva se me impone de pronto (vaya uno a saber porqué) y ahí corro a la computadora, no importa la hora ni el lugar, no necesito concentración, siempre hay gente a mi alrededor que me habla, me pregunta qué voy a cenar, si vamos al cine el sábado. Son mis “condiciones de producción”.

LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué?

GS: Tengo que repetir la respuesta, La consagración de la primavera de Carpentier. En esa novela podemos leer el siglo XX, desde dos cuerpos que quieren huir de una pesadilla, un genocidio, guerras crueles y absurdas. Buscan refugios adonde puedan ejercer sus profesiones y vivir como buenos burgueses. Pero en cada país o ciudad a la que van, caen en una nueva versión de las pesadillas y el horror. Ese libro me enseñó que no hay otro lugar más que el tuyo propio y es ahí donde debés resistir a los desatinos y las crueldades. Por supuesto huir de la muerte es lógico y loable, sin embargo, huir de tu época es imposible.

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura?

GS:  Hum… últimamente he cortado con una vieja manía. Consistía en tener la obligación de leer hasta el final a pesar de que el libro se me cayera de las manos por lo aburrido. Ahora ya no. Si es un plomo, lo dejo en la biblioteca.


LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tomar un café, y por qué?

GS: A “Bruno” de “El perseguidor” de Cortázar. Bruno, era el biógrafo de Johnny, alter ego de Charlie Parker el gran saxofonista. Café de por medio me gustaría hablar con él alrededor de una pregunta retórica (creo que ya me la respondí yo mismo con los años) ¿Es que hay en realidad un lugar adónde llegar?

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a comer en tu casa dispuesto a divertirte y pasar un buen momento, y por qué?

GS:  Sin dudarlo un solo instante siento a mi mesa al “Buda de los suburbios”, de Kureishi. No hay nada que me haga tanta gracia como la fascinación occidental burguesa por el esoterismo hinduista o budista.

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción?

GS:  Bueno,… debo decir que los libros no me generan muchísima expectativa, en realidad no espero nada de los libros, ir en busca de algo para leer me pasa por el deseo y el deseo no es lo mismo que la expectativa. Deseo por ejemplo una novela policial con asiduidad. Es como un descansa pantalla. En ese caso sigo al autor en todas sus novelas. Por ejemplo me pasa con Peter Markaris y su “comisario Kostas Jaritos”.

LLTV: Los últimos años fueron difíciles para el teatro, y para toda actividad cultural en general. Pero específicamente respecto al teatro, qué perspectivas tenés  considerando que este es un año electoral.

GS: No por ser año de elecciones, sino por la profundidad de la crisis económica, pienso que el teatro es inaccesible para la mayoría de la sociedad, por eso creo que todos aquellos artistas que podamos hacerlo, debemos llevar teatro donde haya carencia de acceso al arte, a la belleza, al placer. Hacer teatro en plazas, centros culturales o comunitarios es un deber del artista. Por supuesto que no soy inocente, sé que esto se puede realizar si las condiciones materiales lo permiten. Del estado no espero mucho que digamos si es guiado con la lógica del libre mercado.



LLTV: El sábado 18, en El Tinglado Mario Bravo 948, CABA, de mayo arranca “Soy Jauretche” con libro y Dirección tuya. Qué perspectiva tenés y qué nos podés contar. Con qué se va a encontrar el espectador.

GS:  Con la historia de vida de Arturo Jauretche se puede escribir una serie de Netflix de cuatro temporadas.  Por eso, la decisión que he tomado como autor es leer e investigar sobre este increíble personaje. Hice entrevistas, no todas con la profundidad que necesitaba, até retazos de relatos de personas que han conocido a Jauretche y un largo encuentro con su propio biógrafo Norberto Galasso. En este trajín vislumbré un filón dramático. Un contra punto entre el viejo luchador ya en sus últimos días de vida, con un personaje ficticio, un joven idealista que cree que las armas son el camino más seguro hacia una sociedad más justa y libre.
El espectador se va a encontrar con una historia de un hombre simple que en el final encuentra una verdad, y esa, su verdad es imposible de transmitir a las próximas generaciones. Acaso un síndrome de Casandra.

LLTV: En un año de elecciones “Soy Jauretche” parece venir justo a tiempo para lograr reflexionar mucho sobre problemáticas contemporáneas muy asociadas a las críticas de Arturo Jauretche  en su momento.

GS:  Así es, proliferan libros, páginas en las redes sociales, memes, anécdotas por doquier sobre Don Arturo. En “Soy Jauretche” la reflexión que interpela a la flaca democracia que los argentinos supimos conseguir, consiste en llamar la atención sobre la diferencia entre electoralismo y democracia. Las elecciones no son la democracia, solamente la intensidad ciudadana en lo cotidiano, en lo micro social, en la construcción de sujetos responsables garantiza un estado democrático. Esto Jauretche lo entiende de maravillas y lo expone en “El medio pelo” y “el Manual de las zonceras”. El segundo punto de conexión con el hoy es la soberanía, o la falta de ella. Para lograrla, nos dice Don Arturo, al país hay que pensarlo desde el país y no a partir de las experiencias de otras naciones como Cuba o Vietnam, Finlandia o Suecia.

LLTV: ¿Otros proyectos en que estas trabajando para más adelante?

GS:  Bueno, bueno…. Estoy atrapado por una novela, mi primera novela. Voy paso a paso. Me dejo llevar por donde los personajes me guíen. Misterio. O la rompo en pedacitos o la publico, who knows? Sigo las enseñanzas de Carpentier, personajes que quieren huir hacia un lugar ideal y la realidad los atrapa vayan donde vayan.


Entrevista: Walter Gómez

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "IDENTIKIT DE UN CUERPO"






Una obra en la que lo real y lo cotidiano se vuelve profundo e inhabitual. Me pregunto ¿Hasta dónde ha llegado la insensibilidad humana? ¿Por qué vamos por la vida pendientes a un aparato electrónico, que si se queda sin batería es como si nos quedáramos sin vida? Esta obra abre y cierra muchas incógnitas que el espectador se quedará reflexionando.

Estos actores no solo actúan sino viven el espacio, viven la obra y abren recuerdos que respiraron ellos mismos, ofrecen lo que son arriba del escenario, llevan a la palabra sus experiencias, se conocen e identifican con ellos mismos, con su realidad, con sus circunstancias, se sanan y se conocen cada vez más. ¿Quién soy yo? ¿Qué somos? ¿Somos por el nombre que no llaman o simplemente somos?

Comienza con muchas personas en la Isla Descepción, cada uno absorto en su celular y conectado a su realidad virtual, personas de carne y hueso con problemas, debilidades, anécdotas, defectos y virtudes. Personas cuadradas, que manejan al cuerpo como si fuera una estantería o una cajonera, que se culpabilizan y seres libres capaces de desnudarse, vivir sin durar. Todo tipo personas, casi como la realidad que vivimos día a día.

Algunos personajes quedaron en el tiempo, con heridas que aún no pudieron sanar, con recuerdos de su infancia, pero gracias a la palabra se alivian, gracias a las preguntas se curan.
A medida que transcurre la obra, es inevitable girar a los espectadores y ver como todos están absortos en cada situación que surge del espectáculo, pero además me es necesario preguntarme a mí misma, ¿Quién soy?

Es un antes y un después en la vida de cada espectador porque una se da cuenta que todos pasamos por las mismas miserias, los mismos problemas, algunos de una manera brutal y otros en menor grado, pero en definitiva todo somos seres humanos y ya es hora de sacarse las caretas.

Cabe destacar la dirección de Paula Etchebehere, quien manejo de manera excelente a doce actores en el espacio para que cada uno tenga su momento de lucidez, y entre todos lograr una obra donde la armonía y el ritmo son protagónicos. Predomina el manejo de la corporalidad de cada actor en el escenario y el vestuario de Jennifer Sankovic que acompañó la lucidez del mismo con esos pilotos que cubrían a los actores de la intemperie de la vida.


Ficha técnico artística

Autoría: Paula Etchebehere
Idea: Paula Etchebehere
Correción de textos: Claudia Groesman

Asistencia de dirección: Julia Agrest
Intérpretes: Gimena Constanza Lucila Dubuisson, Eugenia Florit, Andy Griffiths, Francisca Levin, Milagros Liteplo, Juan Ignacio Piasentini, Cesar Ramirez, Valentina Riderelli, Isabella Agustina Sánchez, Lautaro Sosa Ruiz, Celeste Vallejos, Matías Vásquez Odebret
Vestuario: Jennifer Sankovic
Diseño de luces: Miguel Coronel
Diseño sonoro: Jorge Sad
Realización de escenografia: Guillermo Sosa
Audiovisuales: Laszlo Renteria, Lautaro Sosa Ruiz
Música original: Jorge Sad
Fotografía: Adriana Lestido
Asistencia de dirección: Gimena Costanza
Diseño de movimientos: Identikit De Un Cuerpo, Paula Etchebehere
Investigación: Identikit De Un Cuerpo, Paula Etchebehere
Dirección general: Paula Etchebehere

Agradecimientos: Latín Gráfica, Guillermo Jáuregui, Martina Mendoza, Aníbal Ptolomeo, Denise Rodríguez

Crítica: Cecilia Durán

jueves, 16 de mayo de 2019

RESEÑA DE LA OBRA "LA MONJA JUDÍA"





La MONJA JUDÍA es un espectáculo protagonizado por Marta Bianchi y Gustavo Rey.

Su temática se basa en la vida de Edith Stein, una filósofa, religiosa y mártir de origen judío convertida al catolicismo en 1921 que, en tiempos de la segunda guerra mundial, fue detenida por la Gestapo, deportada al campo de exterminio nazi de Auschwitz y asesinada siete días después. Una figura emblemática, que supo ser canonizada por la Iglesia Católica en 1998.

Durante los 50 minutos que dura el espectáculo, Lázaro Droznes (autor del texto) y Eduardo Lamoglia (su Director) nos ofrecen un diálogo entre Edith Stein (Marta Bianchi) y Hans, un agente de la SS (Gustavo Rey).

Pero Hans no es un agente cualquiera sino un antiguo amigo, un ex compañero de la universidad y tal vez, un viejo amor de la religiosa. Surgirán entonces las tensiones por sus posturas contrapuestas pero, también, reclamos personales pendientes y sentimientos que no lograron cicatrizar.

A lo largo de la trama Hans revelerá las ambiciones del régimen nazi para re-elaborar los sacramentos y crear una nueva cosmovisión para el pueblo y su intención de encontrar en Edith a una fiel colaboradora a la Causa. Claro que la religiosa se opondrá a esto con uñas y dientes hasta los últimos días de su vida.

Marta Bianchi y Gustavo Rey componen un par de almas rotas, dos caras de una misma moneda encarnada por el régimen nazi porque, parafraseando uno de los momentos de la obra, “Auschwitz era el lugar donde para estar cuerdo había que volverse loco”…


Reseña: Carolina Avigliano
         
Ficha técnico artística
Autoría: Lazaro Droznes
Actúan: Marta Bianchi, Gustavo Rey
Vestuario: Lucía De La Cuesta, Sabrina López Hovhannessian, Julieta Muro Frangi
Iluminación: Sebastián Crasso, Martin Otaño
Peinados y Maquillaje : Beatriz Abrigo
Diseño de escenografía: Sabrina López Hovhannessian
Redes Sociales: María Florencia Carrozza
Realización Audiovisual: Pauli Coton
Proyecciones: Bruno Albertstein
Fotografía y Diseño Gráfico: Nahuel Lamoglia
Asistencia de escenografía: Lucía De La Cuesta, Julieta Muro Frangi
Asistencia de dirección: Melania Barreiros
Asistencia De Escenas: Bruno Albertstein
Prensa: Alfredo Monserrat
Producción ejecutiva: Flavia Vitale
Puesta en escena y Dirección: Eduardo Lamoglia


EL TINGLADO TEATRO - Mario Bravo 948 - Caba
Entrada: $ 400,00 - Lunes - 20:00 hs - Hasta el 20/05/2019

martes, 14 de mayo de 2019

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "LA TRASTORNADA"




             

Rondan los años ´40 en una Buenos Aires de glicinas y naranjos en flor, de radioteatro y cine de multitudes, de zaguanes y puerta cancel. En ese Buenos Aires naif de hombres eternamentes trajeados y chicas preocupadas por el qué dirán, dos hermanas (Nidia y Mabel) en su madurez (ya superaron su edad de merecer), transforman su amplia casona en un centro de rehabilitación espiritual, de lugar de internación y cura de mujeres con penas de amor, de espacio de contención para aquellas mujeres fisuradas por un amor lacerante y no correspondido, damas a las cuales la angustia corroe el alma.

¿Nidia y Mabel están preparadas para tal tarea? Pues ellas deciden que sí y se abocan con tesón a los tratamientos que implica la liberación de sus pacientes, sus congéneres perturbadas.

Y un día llega La Trastornada.

Ésta es una enigmática mujer, un alma en pena que camina desgreñada, fuera de horas, casi no come y no habla al punto que las hermanas la creían muda. Hasta que La Trastornada cantó.

Y por medio de su canto, esa muda que canta, cuenta sus endechas, su arrebato y tribulaciones, su amoroso desencanto, un amor que alguna vez la deslumbró y ahora la desequilibra.

Con su canto y su encanto, La Trastornada transformará la paz acordada entre hermanas y brotará el conflicto de un antiguo amor compartido con el mismo hombre, la posterior comprensión y la voluble cura.

La escenografía, vestuario e iluminación, están armónicamente compuestos. Aportan calidez e inocencia a un relato de cierta extrañeza.

El elenco realiza un trabajo meticuloso, siempre manejando el discurso escénico en la clave propuesta de verosimilitud y cofradía con el público. Respecto a éste último punto, María Inés Aldaburu compone un personaje delicioso, deudor del Igor de “El joven Frankestein” (Mel Brooks).

La dirección de Ariel Gurevich es muy buena y siempre mantiene el ritmo del espectáculo, teniendo el buen gusto de permitir el despliegue de excelentes actrices.

Este melodrama, estructurado como un musical en tono de varieté y ficción en constante articulación con el público, es digna de verse y disfrutar.

DRAMATURGIA: Ariel Gurevich

ELENCO: María Inés Aldaburu, Laura Esses, Marcela Farradás, Ariel Gurevich

VESTUARIO: Julieta Harca

ESCENOGRAFÍA:  Rodrigo González Garillo

ILUMINACIÓN:  Leandra Rodríguez

DIRECCIÓN MUSICAL: Diego Vila

COREOGRAFÍA:  Gustavo Lesgart

DIRECCIÓN: Ariel Gurevich

PRENSA: Octavia Comunicación



CENTRO CULTURAL 25 DE MAYO                    DOMINGOS  16 HS
          Av. Triunvirato 4444   CABA


Crítica: Gustavo  Oviedo




CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "UN DOMINGO”







De la mano del director francés Florent Bergal y seis artistas argentinos, vuelve a escena “Un domingo”; espectáculo que se estrenó el año pasado en la cuarta Edición del Festival Internacional de Circo Independiente (FICI) y que puede verse, actualmente, los Viernes y Sábados en el Galpón de Guevara.

Compuesta por versátiles cuadros de circo contemporáneo la obra nos muestra un conjunto de situaciones cotidianas que reúnen a una familia un tanto atípica (junto a un invitado y a su criado) desafiando permanentemente las normas del “buen comportamiento”.

Frente a un escenario austero y bastante despojado, la escenografía y la utilería cobran un lugar predominante. Una mesa larga, un sillón importante, una araña que cuelga del techo, copas de metal, espadas y demás indicios que hacen volar nuestra imaginación hacia las familias de la aristocracia, las grandes casonas o castillos burgueses de una época medieval bastante alejada a la nuestra, pero cuyos conflictos parecen reiterarse hasta la actualidad.

La incomunicación, ciertas tensiones sexuales, la decadencia de determinadas clases sociales, los vínculos de amor-odio, el deber ser, las normas sociales, y la rebeldía juvenil, entre otros, son algunos de los tópicos que se ponen literalmente sobre la mesa.

Gabriel Tato Villanueva, Florencia Valeri, Gabriela Parigi, Juan Carlos Fernández, Sofía Galliano y Tomás Sokolowicz son los actores-acróbatas que despliegan, durante los 60 minutos que dura el espectáculo, una destreza corporal y un compromiso escénico solventes.

Grandes artistas que demuestran que el Circo Contemporáneo es una disciplina integral que no puede ser vista únicamente a partir de las habilidades físicas sino como una manifestación artística que reúne elementos de acrobacia, danza y teatro.

En este sentido, el vestuario acompaña y la música, cobra un rol fundamental en las secuencias narrativas.

Florent Bergal logra un espectáculo de compromiso interpretativo (aunque por momentos desparejo en el manejo de energía de los actores) y una banda sonora exquisita.

Una buena propuesta para tener en cuenta dentro de los vastos espectáculos que ofrece la cartelera porteña.


Crítica: Carolina Avigliano
         
Ficha técnico artística
Intérpretes: Juan Carlos Fernández, Sofia Galliano, Gabriela Parigi, Tomás Sokolowicz, Florencia Valeri, Gabriel Tato Villanueva
Vestuario: Celina Santana
Diseño de luces: Florent Bergal
Asistencia de dirección: Leticia Vetrano
Producción: Proyecto Migra, El Galpón De Guevara
Dirección: Florent Bergal
Prensa: Octavia Comunicación

EL GALPÓN DE GUEVARA
Guevara 326 - Capital Federal - Buenos Aires – Argentina
Entrada: $ 350,00 - Viernes - 23:00 hs - Hasta el 07/06/2019
Entrada: $ 350,00 - Sábado - 20:00 hs - Hasta el 08/06/2019

Duración: 60 minutos


lunes, 13 de mayo de 2019

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "AMOR DE PELÍCULA”






“Amor de película” es una especie de “sitcom teatral”, una obra que se vale de los ingredientes de la comedia para meterse en la cocina de los procesos creativos.

La historia surge cuando un productor de cine en decadencia, y su secretaria, juegan su última carta al poner a trabajar en un nuevo guión a dos personalidades diametralmente opuestas: un guionista cuarentón y fracasado que se muestra reticente a los cambios porque parece anclado a herramientas discursivas a la antigua; y una youtuber adolescente que sin conocimientos de cine pero con mucha intuición, parace saber perfectamente lo que gusta a las grandes masas. Se suma a este grupo de personajes un funcionario del organismo de cine que maneja los subsidios dejando vislumbrar las mafias y/o “amiguismos” que se suscitan muchas veces a la hora de entregar los fondos que financian proyectos artísticos.

Héctor Díaz, se retira esta vez de su trabajo como actor para desempeñar el doble rol de director y dramaturgo. Una tarea que cumple a la perfección, generando un ritmo acertado y situaciones desopilantes en donde los personajes, con el avance de la trama, empiezan a confundir ficción y realidad en un juego con tintes de videoclip que alcanza mucha empatía con los espectadores.

Hay que destacar, aquí, al elenco que supo acompañarlo. Tenemos, por un lado, a un querible Gerardo Chendo que, con su histrionismo y verborragia acelerada, logra un buen contrapunto con el malhumor adolescente y la personalidad fóbica pero amante de la tecnología que compone Luli Torn.

Por otro lado, también se destacan Rubén de la Torre,  Javier Niklisony y, por supuesto, la versátil María Inés Sancerni, una actriz que ha demostrado, una vez más, que logra sobresalir sea cual sea el género dramático que le toque transitar.

Los escenógrafos, por su parte, supieron generar los ambientes para que podamos “colarnos” tanto dentro de la Productora como en el espacio de trabajo de los guionistas. Mientras que los encargados del vestuario, hicieron su parte, al elegir elementos simples y claros, que permitieran anticipar ciertas características de personalidad o estados de ánimo de los personajes.

En definitiva, “Amor de Película” es una propuesta dinámica, divertida, con un texto exquisito, una dirección audaz y solventes actuaciones.
¡Para no perdérsela!

Crítica: Carolina Avigliano          

Duración: 80 minutos

ESPACIO CALLEJÓN
Humahuaca 3759 - Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4862-1167
Web: http://espaciocallejon.com/
Entrada: $ 350,00 - Jueves 21:00 hs

Ficha técnico artística
Autoría: Héctor Díaz
Actúan: Gerardo Chendo, Rubén De La Torre, Javier Niklison, María Inés Sancerni, Luli Torn
Vestuario: Betina Andreose, Jam Monti
Escenografía: Jose Escobar, Julieta Kompel, Alicia Leloutre
Iluminación: Sebastián Francia
Asistencia de dirección: Matías Del Federico
Prensa: Duche&Zarate
Community Manager: Ivo Román Barrios Zarza
Dirección: Héctor Díaz

Crítica: Carolina Avigliano

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "ESTRATEGIA DE LUZ"





Todos somos estrategas de nuestra vida, todos nos planteamos un plan, como si estuviéramos jugando un juego. La vida y la muerte están en cada instante que vivimos. Morir es crecer un poco, morir es buscar la felicidad. Y eso somos, un instante de felicidad que no dejamos que la  muerte nos invite a su lecho, todos vamos al mismo lugar, si a un lecho. ¿Y que es “Estrategia de luz”? es un relato sobre la vida y la muerte, como llegamos al ocaso de nuestras vidas perdonados. ¿Esto es posible? Pregunta para Ana Genta, escritora de esta obra que te lleva a reflexionar a cerca de tus creencias, de ese perdón terrenal y partir, sin ataduras.

Tuve un gran problema en los primeros minutos que se inicia la obra, en su forma discursiva se la puede tomar como una obra evangelizadora. Alberto Isola, demuestra que no es cierto, la religión en este caso es una excusa para que la trama cobre sentido. Si son ellos católicos, no lo sé. Recuerdo que la ultima que fui a misa tenia trece años, después nunca la pise y no dejo que dios comulgue en mi mesa. Pero la obra habla de otra cosa, si bien toca la religión católica. Es una excusa, por eso me llegó, sin levantarme de la sala antes que termine. Eso es un logro de una obra bien escrita, bien dirigida, bien actuada, con una buena escenografía.

Sus personajes son Juana, la loca, y la monja Teresa de Ávila, al ver estos personajes pregunté,  ¿qué tango estoy bailando? Catolicismo, no puedo perdonar lo cobarde que nos hizo. La cruz vino con la espada, nosotros somos testigos de nuestra dominación, por eso no la celebro. Al ver a Juana, la loca, y a su confesora roge que no sea un obra confesión. Y si lo es, uno se confiesa, Juana cuenta sus pecados que nos son terrenales, más bien tiene que ver con el lugar que la historia la ubico.  La reclusión es para aquellos que no se amoldan a la cultura y presentan un desfasaje a la cultura. Al diferente lo recluimos, no vaya a ser que peligro para los interese morales de la sociedad. Y ese es lugar que ocupa Juana en la historia española. Sus pesares están en la obra, su dolor está en la obra. Y Adriana Genta los recoge y Alberto Isola le da vida.

No hemos hablado de historia, la pregunta es necesaria, tal vez con los personajes que te nombro hay reminiscencias de la vida de Juana, que me niego en este momento llamarla loca. No habla de historia, a pesar que uno puede pensar que la imaginación de Genta, de Isola se dispare por ese lado. A ellos no les importa ese momento histórico, para ellos la vida es una parábola. Ellos hablan de la locura, no  sólo es la de la reina incomunicada, sino también de aquella persona que viene a dar perdón por los pecados cometidos. A Juana la historia ya la había juzgado, el mundo no la entendía y esa incomunicación está presente en la obra. Juana está loca es vox populi. Poder, gloria, ambición, lujuria, placer la recorren de piel a piel. Ella tiene un castigo y lo tiene que cumplir, esa es su karma. Esta la contrapartida, esa persona que es la confesora, esa persona que le encomendó su alma a dios. La monja ha hecho votos de castidad, ella se no ha experimentado los placeres terrenales. Su placer es brindarse a aquel que no tiene una existencia física. No la juzgo, ambas están locas de amor y ese amor es lo que le sentido a la obra. En mi humilde opinión ambas están locas, una cumpliendo una función social, la otra por decisión de su marido. Ambas se juntan para crear “Estrategias de luz”. Y si me interpelan desde ella locura, muero a los pies del narrador, desde mi punto de vista todos estamos un poco trastocados de la cultura. Y me parece genial hablar que se utilice el teatro clásico como recurso, no es una obra clásica. Es una obra que utiliza un momento histórico para hacerlo contemporáneo. Y ese lugar que es la locura.

No hablamos de historia por ser intemporal su relato, su puesta en escena, Genta recoge elementos del teatro tradicional. Si me vas a decir que Shakespeare tiene vigencia, si pero esta la mano de Alberto Isola que lleva una ajustada puesta en escena, tal vez yo lo mire como teatro contemporáneo por mostrar esa locura divina que te dice vamos a bailar.

En la obra solo ves dos mujeres, Laura D' anna y Teresita Galimany que se sacan chispas, seguramente ellas no están locas, pero todos tenemos un poco de locura ya ahí recurrieron para poder dar vida a estos personajes.

Creo que si una obra te interroga, como espectador, ha alcanzado su objetivo. Y si me indago en todo mí ser. 

Salí con ganas de entrar a una iglesia a contar mis pecados, Dios no atiende tan tarde.


Funciones: sábados, 20 hs.
Lugar: CELCIT (Moreno 431, CABA)
Entradas: $350 general | $250 estudiantes, jubilados, docentes | $150 invitación especial | 2x1 club La Nación, Escena Club, Clarín 365
Informes: 4342-1026


Ficha técnica:
Dramaturgia: Adriana Genta
Elenco: Laura D´Anna, Teresita Galimany
Escenografía y vestuario: Alejandro Mateo
Iluminación: Soledad Ianni
Música original: Osvaldo Aguilar
Coreografía: Franklin Dávalos
Producción ejecutiva en Buenos Aires: Mercedes Kreser
Producción ejecutiva en Lima: Juan Carlos Adriánzen
Producción ejecutiva: Carlos Ianni
PrensaOctavia Comunicación
Asistencia de dirección: Andrea Albano
Dirección: Alberto Isola

Crítica: José Marina

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "ROJOS GLOBOS ROJOS" de Eduardo Pavlovsky





Un maestro de ceremonias, que nos muestra su alma y refleja nuestros más profundos miedos, alegría, añoranza.

Esta pieza teatral dirigida por Christian Forteza, tiene como protagonista a tres actores muy versátiles, que manifiestan todo su talento y gran capacidad.

Devenido en un pobre cardenal que nos llevara a un viaje de autodescubrimiento, acompañado por sus dos hermosas cómplices que lo asisten. Sus más fervientes confesoras; de sus ambiciones, deseos y metas. Son sus pañuelos de lágrimas, su cable a tierra.  

Rojos globos rojos, con un texto que nos invita a descubrir nuestro yo interior. Lo que se esconde debajo de nuestra piel y ver lo divino de nuestra alma.

Obra que nos invita  al despreocupado mundo de la fantasía y lo utópico del ser. La lucha interna por la felicidad que solamente nos invade por ratos, para poder compartirla con los demás.

En su reestreno, el autor nos guía  a un mundo real, con sus criaturas que luchan por iluminar a cada sujeto que toman contactos, de una manera teatral. Las actuaciones admirables llenas de momentos para recapacitar sobre nuestra propia existencia, logran hacer partícipes al público en general de sus conflictos personales.

La química de los actores perfecta como un mecanismo bien aceitado, develan un trabajo en grupo muy comprometido, la iluminación muy característica de la obra, que nos sumerge dentro de sus circunstancias. 

Se presenta todos los sábados, 22:00 hs. En el Espacio IFT (Boulogne Sur Mer 549, de nuestra ciudad). Los invito disfrutar de esta pieza teatral llena de momentos vivos y claros sobre descubrir nuestro interior.

Protagonizada por: Jorge LorenzoLorena Penón y Gabriela Perera. Vestuario: Mario Pera. Música original: Elena Avena. Fotografía: Sebastian Ochoa. Diseño de Luces: Horacio Novelle.  Asistencia de dirección: Magalí Mussi
Adaptación, dirección y puesta en escena: Christian Forteza.
Prensa: Alfredo Monserrat

Crítica: Adrián Ferreyra