miércoles, 27 de agosto de 2014

CRÍTICA A LA OBRA MUSICAL "AYRES DE CABARET, ENTRE LUCES Y SOMBRAS EN CONCIERTO"


Foto: Anto Galli

Las internas de un cabaret, cierta similitud circense.

Amigos. Amores. Morbo envidia celos y resignación.

Con ustedes,

Artistas.  

El espectáculo denominado Ayres de Cabaret lucha por seguir en cartelera en este viejo teatro. Sr Gustaw, anfitrión y ley del lugar; Ángela, la dama en cartel; Fiamma, bailarina y cortadora de tickets. Se está viniendo todo abajo, y la familia se necesita.

 

Ayres de Cabaret en los años 30 es un torbellino de emociones; despliega nuestra música vertebral mechada con el lunfardo, el olvido, los gritos el vino, el deseo entrelazado, cruzado y también en carne cruda. La revancha, la ambición.

El amor más puro casi siempre brilla en soledad y aquí en este aire las almas de 19 artistas salen de sus tripas y por el canal de sus ojos llegan a nosotros, nos dan un pico se acomodan el sombrero y me encantan. El tango y su extremo romanticismo, la milonga de alegría, valsecito y aquel lunfardo de precisión codificada. Cierto olor a almacén, la prioridad.  

Las maneras aprendidas de llegar a “ser alguien” dentro de este lugar, son desplegadas por Gustaw, que muestra la realidad doble que provoca el telón. Nelly Morelli encarna a su mujer y mantiene una bella sombra, difícil de ignorar. Por otro lado fue conmovedora la manera en que se mostró al hombre y a la mujer en este teatro maestro.  

Esa misma desfachatez y libertad es la que así comienza a crear violencia en el otro, par del par. De pronto se pierde la libertad dando comienzo a la posesión, y entre porteños e inmigrantes, sucede la mezcla que muestra la magia del fenómeno. El aire se tensiona y entra en escena lo frustrado y la verdad.  

La primera dama del musical es interpretada por Vicky Buchino y su aparición cambia la perspectiva de un tirón. Con un micrófono de vincha entra lo más campante, sin avisar que va a abrir la boca y una ola de mensajes subliminales te van a llevar volando a la retrospectiva de algún amor, de algún dolor, o simplemente de pensar en nada, sólo a escuchar y que comience la danza entre los músicos, sí, eso es un espectáculo de hilos de agua como cuando te quedás idiotizado mirando una fuente.

Hermosa precisión la de los músicos (Andrea Censabella Violín, Luis Raponi Bandoneón, Matías Maya Guitarra, Lautaro Vergara Contrabajo, Roberto Vanini Percusión y Juan Ignacio López Piano/ Dirección Musical) nunca en contra del oído llenaron de dulzura el escenario y se ganaron con entrega el aplauso tajante del final (que estuvo contenido a cada rato).

Foto: Horacio Sabatini
 

Estas individualidades coquetean a medida que un momento se suspende en el otro.

Ciertas pautas de dirección terminan de cerrar el soberbio trabajo de los actores y son mínimos los objetos en escena, salvo los instrumentos, con ellos es suficiente. La dedicación al vestuario se hizo notar, estaban todos muy coquetos y pertinentes a lo que pasaba. Era como estar ahí adentro.

Los músicos y los actores conviven a la vista y los pasajes de cuadro a cuadro se distinguen simplemente con el foco. Es una manera interesante de mostrar un clima, el otro y está muy bien logrado ya que las situaciones que pasan y que vienen no se cortan de inmediato, por lo que no nos queda otra que creerles. ¡Vaya si creerles! Te meten adentro de sí, sin preguntarte.  

Es una pena que no siga esta obra en cartelera porque estas cosas son las que enriquecen.

Un drama excelente.

 Gracias!
 
 
Crítica realizada por Laura Soledad Beraldi 

Sábados de agosto (2, 9, 16, 23 y 30) a las 23hs, en el teatro La Mueca (cabrera 4255, Palermo)

domingo, 24 de agosto de 2014

POR NO ESTAR DISTRAIDOS del libro, “Revelación de un mundo” por CLARICE LISPECTOR




Había la levísima embriaguez de andar juntos, esa alegría, como cuando se siente la garganta un poco seca y se ve que por admiración se estaba con la boca abierta. Respiraban de antemano el aire que estaba delante y tener esa sed era su propia agua. Andaban por calles y calles hablando y riendo, hablaban y reían para dar materia y peso a la levísima embriaguez que era la alegría de su sed. A causa de los coches y de la gente, a veces se tocaban, y a ese contacto -la sed es la gracia, pero las aguas son de una belleza oscura-, y a ese contacto brillaba el brillo de su agua, la boca un poco más seca de admiración. ¡Cómo admiraban estar juntos!

        Hasta que todo se transformó en no. Todo se trasformó en no cuando ellos quisieron esa misma alegría suya. Entonces la gran danza de los errores. El ceremonial de las palabras poco acertadas. Él buscaba y no veía, ella no veía que él no había visto, ella que estaba allí, sin embargo. Sin embargo él, que estaba allí. Todo fue un error, y había la gran polvareda de las calles, y cuanto más se equivocaban, más querían con aspereza, sin una sonrisa. Todo sólo porque habían prestado atención, sólo porque no estaban lo bastante distraídos. Sólo porque, de repente, exigentes y duros, quisieron tener lo que ya tenían. Todo porque habían querido darle un nombre; porque quisieron ser, ellos que eran. Aprendieron entonces que, si no se está distraído, el teléfono no suena, y que es necesario salir de casa para que la carta llegue, y que cuando el teléfono finalmente suena, el desierto de la espera ya ha cortado los hilos. Todo, todo por no estar distraídos

DOSSIER DE FOTOS YIORGOS MAVROPOULOS 2º PARTE

George Mavropoulos (1923 - 2006) nació el 25 de abril de 1923.
George murió el 26 de julio de 2006 a los 83 años de edad
 
 
 
 
 


 
 
 

 

NÓMINA Por LAURA BERALDI


¿Cómo se llamará, en psicología, filosofía matemáticas o biología… eso que pasa cuando el túnel de luz que cada uno tiene, desde el centro de la tierra hasta el cielo

..y que será una línea, de lo que hablo es una línea
no una burbuja que cubra todo,
 tampoco un manto azul que signifique un rastro de aura, nada de eso.
Una línea que une los pies a la tierra y ella se une al centro y luego vuelve
–con la fuerza multiplicada por menos diez-
y atraviesa la columna verticalmente y sale
 disparada rompiendo el cielo
 y volviendo al sol así

se transforma en sendero, porque se continúa en el tiempo? Se convierte en línea porque ese rayo vertical perpetuado nos persigue, y allí la temperatura sube, porque cuando el tiempo avanza la aceleración surge, y comienza la chispa. Luego el fuego.
El incendio la sorpresa la responsabilidad y el morir. Bueno hay varias cosas en medio pero qué importa.
Total, ya que importa.

No le preguntes nada a ella, es aburrido hablar de uno mismo


Me gustaría saber cómo es que se define eso de ir así, inmerso en la línea divisoria. Ni de un lado, ni del otro.
Inmerso en ella como catapultado.
Caminando por la línea que separa, anulado, no registrando las partes porque en esa instancia estamos en la línea. Es esta continuidad que repito la que me enloquece.

De un lado, se presenta el existir. Estar, sufriente porque te tengo.
Estar sufriendo porque no te tengo sosteniéndote.
Haber pensado al conocerte que eras mía porque surgiste desde el intestino.
Y hoy darme cuenta de que nunca te tuve y no era este tu camino. Tenías tu camino distinto del mío, es que los caminos nunca se han cruzado y yo estoy en este sol, de la línea ésta que me persigue y que camina conmigo al ras, que es yo y que es ella y que siendo conmigo formamos un quizá. No quiero ser tan abstracto, formamos, simplemente algo más. 

Del otro lado se presenta el no existir. No estar. No verla, no sentirla, no saber que ella está. A esta altura me es imposible demonios, yo ya confesé que ha pasado por aquí y eso indica su presencia, aun no estando, ha salido de la carne y tomado el lugar, las paredes ha pintado con su estigma y yo hoy aquí no logro olvidarle. Pero no existe, de este lado del murallón.
No está. Pero está en mi camino.
Recién he oído gritar que los caminos no se cruzan ¿como es eso?
Ella no está pero está en mi camino porque no se ha ido, se produjo el doblez del surco, en el cuenco cayó el amor que nos tuvimos y luego se fue pero el recuerdo a la humedad ha dejado una colonia de insectos (no digo sean malos, sólo horrorosos diminutos e incorruptibles insectos) la ha dejado como a mí y la colonia camina, arrastrando vida por donde va.

Es el milagro del suceso.
Cuando algo apareció. Y luego ya no importa nada de lo que pasa porque la respuesta que provoca en el mundo el estímulo de una reacción espontánea, nadie sabe codificarla aún, nadie sabrá nunca. Esa respuesta es un estallido de mil diamantes porque el sol se sabe que sale, y la luna se sabe que se esconde.

O tal vez las dos salgan.


Pero existe la poesía.

viernes, 22 de agosto de 2014

CRÌTICA A LA OBRA "LA NENA QUE ESTABA PARADA EN LA ESQUINA" de FLORENCIA SANTÀNGELO



Una obra que muestra un circuito respecto de la trata de personas, el narcotráfico, el abuso de drogas y alcohol, la impunidad, la marginalidad, la diversidad sexual, el abandono, la búsqueda de justicia, de verdad y la indiferencia social. 

Las actrices interpretan de manera brillante, cada personaje con susceptibilidad ante el tema por el que se ven rodeadas. Sensibiliza a ellas, a nosotros y a cualquiera. 

Desarrollando las vivencias de Lupe, Ana y Tina, esconden una apasionante historia con una complicada realidad económica y social de fondo. La obra se desarrolla en forma inversa y tiene momentos de gran intensidad, suspenso, e intriga. 

Muy buena ambientación, iluminación y musicalización que traslada y hace vivir cada escena como en carne propia. Hasta da la sensación de que el escenario, el teatro en sí, es especialmente el lugar ideal para la historia de la que hablamos. 

Muy difícil de abordar sin golpes bajos, La Nena que esperaba parada en la Esquina, logra sortear el lugar común y nos interroga con la acción. Sabemos del tema. La pregunta es ¿cómo activamos nuestra participación para que esto no pase? ¿Qué hacemos con lo que nos pasa? 



La imagen de tres mujeres vendadas y atadas a una silla, es la que roza al espectador en relación a qué sentimos frente a determinados puntos de conflicto. Uno se estremece en la butaca al verlas allí, se inquieta. Todo comienza a doler. Y es precisamente porque nos pasa esto, que cuando termina la función somos testigos del mayor logro: la historia se dispersa desde la escena y viaja con cada participante hacia el hogar. 

Lo sabemos por las miradas que se confunden a la salida, y por los comentarios que siguen hasta la calle, esa calle que en definitiva termina siendo el verdadero escenario. 




Florencia Santángelo, su directora, le dijo a La Letra Tal Vez: “El eje central de la historia se cuenta a través de estos tres personajes, tres mujeres, que buscan a su manera, la felicidad. El tema esta en el camino que eligen para llegar a eso, en ese camino, aparece una nena, víctima de la trata de personas, y una madre que busca justicia. Mi interés desde el principio, no fue contar simplemente una situación social por la que lamentablemente estamos atravesando, sino además, cómo nos comportamos, como sociedad, frente a determinadas cuestiones. ¿Por qué no nos involucramos más? ¿Qué nos detiene? ¿Es miedo, o hay algo más? De ese “algo mas” es lo que tratamos de indagar con esta historia.” 

Esta de más decir que quien aún no vio la obra, no deje pasar la oportunidad, ya que La Nena que Estaba Parada en la Esquina es teatro del mejor. Estar presente rompe con algunos estigmas. Propone pensar de otra manera sobre las cosas que suceden, y que parecen gigantes en relación a lo que podemos hacer con ello. 

Domingos de Agosto 21 hs. 
TEATRO LA MUECA Cabrera 4255 - CABA.- 



Elenco:

Lupe ..........................Constanza Micheloni
Ana ............................Cecilia Dellatorre/Daniela Mariño
Tina/La Nena...........   Flor Otero
Madre........................ Karina Scheps
Miguel....................... Mathías Sassone
Elvira......................... Cristina Sisca
Mario......................... Joaco Alonso

Ficha Técnica:

Libro y dirección: Florencia Santángelo

Asistencia de dirección: Joaco Alonso

Escenografía: Cecilia Rodríguez

Vestuario: Andrea Renovales 

Fotografía: Ignacio Adasme

Diseño Gráfico: Mathías Sassone

Prensa: Más Prensa
 
Crítica: Pamela Sepúlveda
 

miércoles, 20 de agosto de 2014

PILUSO Y LA ESQUINA DEL 105 Por LAURA BERALDI




Le encanta pensar. A veces le molesta que el mundo esté, porque no escucha a su mundito. Antes le molestaba sentirse que quería ser el centro del mundo ya que hablamos tanto de mundo y decimos mundo pero ahora no. Ahora no, creo que ya no le interesa tanto si será así, cómo los demás pensarán de sí. Está tan cansado. ¡Estaba tan cansado de estar en el centro del nudo! …pero no de importante, simplemente de enredado.

Porque cuando uno escribe no deja de hablar de sí mismo y aunque se diga acto terapéutico y magia y felicidad, más allá de la descarga o de mostrarse al futuro lector marido mujer, más allá de todo eso es tan simple y cuidadoso como una masturbación.  

Le encanta pensar y le molesta que lo interrumpan cuando piensa porque se le pierde el hilo de la conversa y la conclusión, construyendo la nueva lógica su proceso es tan lento que no quiere dejar de pensar en el momento en que está pensando fosforescente, como cuando está soñando y se despierta, que se quiere volver a meter a ese sueño para jugar, que le gustaba, o quería saber, o quería terminar o ver que pasaba, como cuando le gusta el sueño y no se puede volver a meter, y después quiere soñarlo despierto y quiere continuar la historia pero no es lo mismo, y se va olvidando detalles, y cuando pasó un rato ya se había olvidado de qué quería seguir soñando.  

Hoy pudo pescar de casualidad la columna vertebral asomada desde el mar, el esqueleto de una de sus paranoias. Una de esas ya con gusto, con gusto de verdad porque se lo dio el tiempo. Una persecuta ramificada, bastante amplia y que no trata sobre algo puntual.  

Pronto su cara cambió.  

Todo obsesivo tiene sus cálculos exactos, mentales, sabe perfectamente desde el momento cero del dibujo, hasta su fin y todo lo que a ello concierne. El vestido completo del camino que construye al suceder.  

Cuando en este momento, estaba luchando con esa cosa que lo hacía sufrir y que era un vivo síntoma y no llegaba a entender, eso, aquello movió un nivel más la tuerca.  

Se dio cuenta de que pujaba la escena. Por eso de que todos nos mostramos al mundo de la manera en que necesitamos. Quiero decir reflejamos nuestro mundo.

Dijo  

“Nosotros somos de estaño una persona, de fantasía de estaño, y la luz rebota en nosotros y se expande y allí está nuestro mundo. En nuestros huecos habrá más camino a la luz. En nuestros bordes una leve chispa, en lo que excede, luz que ya no entra, y entonces lo que vemos no es más que lo que pedimos, es exacto. Pedimos todo lo que tenemos, nuestra mente lo pide y lo desea así y el cuerpo encarna a la conciencia viva.

¡Ya no quiero ni voy a creerme nada más! Porque es tiempo de creer y ya. No decir nada y hacer, practicar el disfrutar. Tomar conciencia del poder de nuestra energía en cúmulo. De jugar, a ver hasta donde podemos llegar usando las herramientas naturales porque estamos por morir. Y el instinto aprieta” 

Se acomodó el gorrito, espió para arriba y con un rayo de sol que le daba de costado otra vez “¿no tenés un cigarrillo?”. Terminé de darle fuego mientras no dejaba de mirarme, luego estalló en 900 cristales y dijo desde el cielo, inmerso.  

“Nada de pastilla. A mi no me van a solucionar con una pastilla. Yo solo se la clave de mi vida”

De tanta saña no le creía.


No es de anti, pero de tan vendida, a la pastilla no me la creo.

- Se acostumbra uno a las voces, y hasta abrigan- 

“¡El poder está en el rayo que deja impreso tu existencialidad! ¡La solución está en la ecuación!” se iba gritando, y corriendo, fumando hasta la otra parada, para sentarse en el cantero blanco y verde.  

Un tiempo después, murió. 

(morimos todos los días, no es tan terrible)

lunes, 18 de agosto de 2014

DOSSIER FOTOS DE CHARLY GARCIA Por MAXIMILIANO VERNAZZA


Durante el mes de julio en el Teatro San Martín, Maximiliano Vernazza expuso una muestra fotográfica de Charly García, producto de un trabajo de mucha convivencia durante 16 años. Cuando en 1997 lo fotografiò por primera vez, nunca imaginó la relación que construyó con el músico. 
Solía escucharse al genio en situaciones increíbles, decir "Él sí que pase..."

Se arma entonces una galería donde se percibe en cada foto, una mirada, un clima, una respiración...Un verdadero retrato del genial Charly.









domingo, 17 de agosto de 2014

ENTREVISTA LITERARIA AL FOTÓGRAFO BRUNO LABOZZETTA




LLTV: Los tres libros más importantes que leíste 

BL: Los libros mas importantes que he leído son: El principito de Antoine de Saint-Exupéry, El arte de amar de Erich Fromm, y Crónicas del Ángel Gris de Alejandro Dolina. 

LLTV: En qué circunstancia tuviste la primera sensación que ibas a dedicarte a la fotografía? 

BL: No sé si fue un momento o una sensación, más bien una cosa fue llevando a la otra y lo que comenzó como un pasatiempo, se fue transformando en algo en lo cual me encanta invertir mi tiempo. Dicen que quien trabaja de lo que ama, no tendrá que trabajar ni un solo día… ¿No?. Lo que me pasó particularmente con la fotografía es que requiere una peculiar mezcla de pensamiento científico y artístico. Creo yo, una mezcla bastante rara. Y además quienes hacemos esto por lo general poseemos un sistema representacional visual predominante. Es decir, que la representación que tenemos del mundo que nos rodea y de nuestra entera experiencia sensorial, se conforma mayormente por un contenido de imágenes, en vez de sonidos, sensaciones corporales u olores como les pasa a otras personas. Con lo cuál te imaginarás que me resulta mucho mas fácil comunicarme con imágenes. Fui 5 años a clases de guitarra y no gané mas que cultura musical y un gran aprecio a mi profe, el maestruli, Claudio Riva:


LLTV: ¿Último libro que leíste? 

BL: “Como Detectar Mentiras” De Paul Ekman. Es un libro basado en una investigación antropológica llevada a cabo por el autor, que demuestra como los microgestos de la cara, están directamente conectados a las emociones y nada tienen que ver con lo social o lo cultural. Para que tengas otra referencia, la serie Lie To Me se basó enteramente en este trabajo.

Leo mas que nada este tipo de libros porque me interesa mucho la psicología y la mente humana. Me fascina conocer a las personas. Poder leerlas e interpretarlas.

Poder congelar los momentos me ayuda a poder entender mejor a las personas que tanto me fascinan. 

LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué? 

BL: El Principito, definitivamente. Este libro, me hizo entender ya desde chico la simpleza y a la vez la complejidad del amor. Por supuesto que eso decantó con el tiempo, la madurez y las experiencias. Pero este libro me ayudó a aprender a cuidar un poco más a mi niño interior, a conectarme un poco más con él. Me pasa que cada vez que vuelvo a esos recuerdos, me siento como si hubiese estado ahí, cuidando de esa rosa. Para amar de verdad y con todo el corazón, hay que estar dispuesto a verla morir. Y eso, no es fácil. Hay que ser muy fuerte. Para amar de verdad hay que conservar la inocencia, entregarse un poco a ciegas. Amar es dar. ¡Amar es tan simple! Y la gente todavía no lo entiende… 

LLTV: ¿Escribís? 

BL:  Algunas cosas, para hacer catarsis la mayoría de las veces. Acá te dejo algo: 

Soy un guerrero porque tengo memoria, y en cuanto mi pasado vuelva, estaré preparado para arrasarlo con mi verdad. Mis principios, mis ideales, mis valores, son las cosas por las que rijo mi vida. Son las cosas que me hacen lo que soy, son las cosas que me hacen hombre. Soy un guerrero porque me gusta anticiparme y estar preparado para lo peor. Porque aunque vivamos en un mundo de fantasías, puedo sentir a mi enemigo cerca. Porque duermo con él, porque él es mi pasado, porque está dentro mío, y dentro tuyo... pero hoy, dormimos abrazados... y cuando despertemos... cuando despierte y se vuelva hacía mí, estaré esperando con los ojos bien abiertos... Soy de aquellos guerreros imperfectos, que por confiar en los ojos de la gente son asesinados en su lecho con una sonrisa de amor en la cara. Amor a la vida... Soy un guerrero porque no olvido, porque lo llevo en mi sangre, porque pertenezco a la naturaleza y ella, mi madre, me hizo así como soy. Cada golpe, cada caída, cada corte en mi piel, es mi alimento y mi fuerza para seguir adelante. Y en cada rugido, conquisto paisajes inolvidables que muy pronto ya no serán de nadie, pero serán de todos. Soy un guerrero indomable: Estoy dispuesto a romper cualquier regla para hacer justicia. Y uso el arma mas letal que tengo: la verdad. Nadie puede escapar a la verdad. Nadie puede escapar a la memoria. Mi MEMORIA está tallada a mano en cada cicatriz que tiene mi corazón. Soy un guerrero porque NO OLVIDO... 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría realizarle una sesión de fotos? 

BL: Al Principito, por su simpleza, por su sencillez, por su pureza. Creo que en el fondo soy como él. O al menos lo fui en algún punto de mi vida, antes de contaminarme y haber puesto barreras en mi corazón. Lo sentiría como un autoretrato, como algo íntimo. Un encuentro conmigo mismo, una especie de vuelta a mi niñez, que pensándolo bien, no extraño demasiado. 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tomar un café, a los efectos de conocerlo mas íntimamente? 

BL: Te diría al Principito, pero ya quemé ese cartucho. No tengo otro, ya que no leo muchos libros que contengan personajes. Tomaría un café con algún autor, eso me parece una experiencia mucho más enriquecedora, ya que en sus mentes viven infinidad de personajes de infinidad de libros. Me gusta fotografiar personas porque me gustan las personas, me gustan sus historias, soy más amante de la realidad que de la ficción, por eso prefiero conocer al autor antes que al personaje. 

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la  misma o mayor proporción? 

BL: No es exactamente defraudar, pero ahí vá: Crónicas del Angel Gris de Alejandro Dolina. Me encanta Alejandro, me parece un tipo muy inteligente, muy culto y desde luego es alguien a quien admiro, por su manera de pensar, por ser un gaucho patriota. Pero es un tipo que ha sufrido una barbaridad y a mi sus libros me generan algo de depresión. Dejé el libro. Si, para siempre y por la mitad, y nunca más tuve intriga por conocer el resto. Mi historia quedó sepultada en esa mitad. Alejandro Dolina, definitivamente el tipo indicado para invitar a tomar un café el día que quieras morir de un ataque de nostalgias mientras escuchas unos tangos de fondo en el bar del infierno. Quizás algún día me amigue con él y lo vuelva a leer. O quizás lo elija para el café, ¿por qué no?. 

LLTV: ¿Qué cosa es lo que más te sorprende de la humanidad? 

BL: Sorprenderme a esta altura, nada. Sí, me decepciona. Va a parecer de película de ovnis esto que voy a decir, pero de verdad creo que el ser humano es alguna especie de error en este planeta, y no me parece casualidad que no sepamos de dónde venimos todavía. Somos destructivos en exceso. Alguien nos dio demasiado poder, y eso para mí no está bien. Desde un punto de vista filosófico, claro. Otro te puede decir que no se puede juzgar a la naturaleza y que nosotros somos parte de ella. El problema es justamente ese: todavía no se sabe si somos de acá, y como todo buen científico, a las pruebas me remito. Somos incongruentes, no podemos ni siquiera respetar los valores que nosotros mismos inventamos. Soy un ser positivo en exceso, pero confío mucho en los números, y cuando me pongo a hacer cálculos, (sobre todo a interpolar en el tiempo), no me cierran las cuentas y me doy cuenta de que vamos a destruir nuestro planeta antes de que podamos evolucionar en función de poder salvarlo. Hacerse vegano, donar dinero a GreenPeace y/o hacer beneficencia, son cosas que están lejos de salvarnos, porque son cosas que tienen lugar solo en un sistema capitalista, creemos que son cosas que hacen la diferencia, pero lamentablemente no, los números no mienten: nos estamos yendo a pique. Solo un loco o un banquero puede bancar un sistema que hace uso de los recursos como si fuesen infinitos, en un mundo que es finito. Estoy cavando mi propia tumba: sin capitalismo no existiría la fotografía, pero es lo que siento en este momento. El día que todo esto se caiga a pedazos, feliz estaré de ponerme a buscar frutos en la selva y hacerme una casa con palos y yuyos, pero al fin sin este sistema perverso que saca lo peor de todos nosotros. 

LLTV: Podés llegar a contarnos qué es lo que busca en una toma el ojo de Bruno Labozzetta. 

BL: Tengo una personalidad muy particular, si mi cuerpo tuviese un motor y ese motor fuesen mis emociones, bajaría la luna por enojo o por rabia, también por amor o para salvar a alguien… Para salvarlo de algo, o de si mismo. Y así como siento en mi cuerpo las emociones de una manera muy extrema, muchas veces me las guardo para mi.

Pero desde luego que me resulta mas fácil transmitir estas emociones en imágenes que en palabras, ya que esa es la forma en que funciona mi cerebro, y la verdad que ir en contra de eso es como tener un negocio en un shopping y cerrarlo los fines de semana. Absurdo. Me gusta la simpleza. La emoción. El drama. Como mencioné antes, me movilizan las emociones extremas: Violencia, oscuridad, desazón, de una pareja que se ama de manera enferma. O amor y locura de dos novios en una boda. Ahora…¿Que busco? Y busco el momento entre momentos. Ella está distraída, su panza es un volcán de emociones, porque en 15 minutos va a estar casada con el hombre que ama. Está charlando con sus familiares y amigos, pero un montón de cosas pasan por su mente, en ese momento la química invade su cuerpo. Y hay un instante en que él se deposita en su mente, en ese momento, (él) no lo sabe, no se da cuenta, pero ella lo mira, -una fracción de segundo-,  CLIC.

No hay nada como la espontaneidad. No hay nada como capturar momentos genuinos.

Lo esencial es invisible a los ojos porque la vida pasa demasiado rápido para nosotros los seres humanos, pero con una cámara es mucho mas fácil: podemos capturar esos momentos que se nos pasan, esas fracciones de vida en donde el latido de nuestro corazón nos revuelve las entrañas, esos momentos llenos de vida: los mejores momentos.

Cuando el Yacaré reposa Manso sobre los yuyales y no sabe que estamos observándolo, entonces: deja ver su esencia, porque no tiene vergüenza ni pudor… no tiene nada. Está solo. Desnudo en la naturaleza.

CLIC.

Un artista amigo. Yacaré Manso -de ahí la analogía- probando sonido. El iluminador probando luces. Ambos espontáneos. La mejor foto de la noche. 

LLTV: Contanos Bruno, cual fue la sesión de foto más difícil de hacer, o al menos la que por diferentes circunstancias, mayormente te costó a vos. 

BL: Las fotos de la boda de Nati y Rauli, fue uno de mis trabajos más complicados. Por las pésimas condiciones de luz. Y además porque una boda tiene eso, los momentos pasan y no quiero perdérmelos, me siento con mucha responsabilidad. Pero siempre genero cosas buenas de la adversidad, así que no he perdido la oportunidad de hacer arte en la post-producción con las fotos que peor salieron, técnicamente hablando.
Es inevitable incorporar a nuestras fotos cosas nuestras: momentos, lecturas, personas que hemos amado… 

LLTV: Nos podés contar cual fue o con quien resultó la sesión de fotos mas movilizante desde lo emotivo. 

BL:. La sesión de fotos mas movilizante fue a la obra de teatro “Wake Up Woman” de Jorge Acebo, para sacar esas fotos tuve que no solo ver llorar a Natalia Pascale, (actriz protagonista), sino también llorar con ella por dentro, tragarme su sufrimiento sin azúcar y recién ahí disparar. Y así cada disparo. Para sacar esta foto, tuve que tirarme en el piso, y sentirme igual que ella en ese momento: vacío y sin razón de ser. Oír el silencio, sentir el peso de mi cuerpo sobre el piso, sentirme cada vez mas y mas pesado, mi respiración parece ya no tener sentido.

CLIC.


jueves, 14 de agosto de 2014

CRÍTICA TEATRAL A LA OBRA "24 HORAS VIRAJE"




Se encienden las luces y ocho personajes entonan una canción dando la bienvenida, uno de ellos baila de fondo.
Se apagan las luces y suena el celular anunciando una inesperada llamada a las 3 de la mañana. Una luz tenue y focalizada nos presenta a Betina. Somnolienta y confundida ante la incertidumbre de quien podrá ser el que llama a esa hora, esboza un “Hola, quién es?”

Del otro lado se identifica una mujer diciendo ser la empleada administrativa del Hospital Regional y le informa que su esposo Darío ha tenido un accidente y que debe presentarse en el hospital. Betina pregunta apresuradamente: “¿Murió?. La empleada con un tono poco amable le dice que esa información no puede dársela por teléfono y finaliza la llamada.

En la sala reina  un clima de incertidumbre y suspenso
A partir de que llegan al hospital, aparecen los paisajes burocráticos con los que nos podemos encontrar en estas circunstancias, con diálogos y actitudes extremas. En la sala se aprecia el cuadro entre risas y cada uno puede sentirse hasta identificado ante la escena. Alguna vez conocimos ese preceder tan poco amable y burocrático.

Excelente la escenografía, la ambientación del hospital, donde por momentos fluye lo lineal hasta una imagen de fondo en que se ve la silueta de una mujer tocando el violín dando intensidad a la escena.

La historia tiene una carga, el suspenso de saber qué sucedió con el esposo de Betina, todo va de la mano de un pasado: Los diez años de relación entre Betina y su marido, el conflicto interno de una mujer que se permite volver a sentir después de ver la adultez de su hijo.

Hay efectos musicales, burbujas en el aire, bastante suspenso y mucha risa.

En medio de todo, el público ríe constantemente, por los logrados quiebres del guión.

Sumamente recomendable, diversión asegurada.

De: Gilda Bona

Con:
-Irina Alonso
-Marta Pomponio.
-Gabriel Yeannoteguy.
-MariselJofré .
-Pablo Aparicio.
-Gabriela Calzada.
-Belén Rubio.
-Daniel Barbarito.

Domingos 19hs. Teatro Anfitrión. 

Prensa: Novello
Crítica: Pame