miércoles, 12 de septiembre de 2012

NICK CAVE- LETRAS Y POEMAS -

 
 
 
MIENTRAS ME SENTABA
TRISTEMENTE A SU LADO
 
Mientras me sentaba tristemente a su lado
junto a la ventana, a través del cristal
ella acariciaba una gatita en su regazo
y contemplábamos el mundo mientras este caía hacia el pasado

Suavemente ella me dijo estas palabras
y con ojos marcadamente nuevos, abiertos de par en par
presionamos las caras contra el cristal
mientras yo me sentaba tristemente a su lado

Ella dijo: "Padre, madre, hermana, hermano
tío, tía, sobrino, sobrina
soldado, marinero, médico, trabajador,
actor, científico, mecánico, sacerdote

Tierra y luna y sol y estrellas
planetas y cometas con colas resplandecientes
todos están allí siempre cayendo
cayendo amable y sorprendentemente"

Entonces ella sonrió y se volvió hacia mí
y espero que yo replicara
El pelo le caía sobre los hombros
mientras yo me sentaba tristemente a su lado

Mientras me sentaba tristemente a su lado
la gatita se paso elegantemente
encima de mí y otra vez presionamos
nuestras caras diferentes al cristal
"Eso muy bien puede ser cierto" dije yo
"Pero mira al que ha caído en la calle
mírale gesticular a los viandantes
mírale atrapado bajo sus pies

Todo movimiento hacia fuera conecta con nada
porque cada uno está centrado en sus necesidades inmediatas
Se testigo del hombre que se eleva de las alcantarillas
Mira el otro que se tropieza con el que no puede ver"

Con mano temblorosa me giré hacia ella
y le quite el pelo de los ojos
La gatita saltó de vuelta a su regazo
mientras yo me sentaba tristemente a su lado
Entonces ella dejó caer las cortinas
y dijo: "¿Cuando aprenderás
que lo que pasa tras el cristal
no es más que nada que te concierna?

Dios no te ha dado mas que un corazón
Tu no eres hogar para los corazones de tus hermanos
y a Dios no le importa tu benevolencia
más de lo que le importa la falta de ella en otros

ni le importa que tu te sientes
junto a la ventana juzgando el mundo que creó
mientras las tristezas se amontonan a tu alrededor
feas, inútiles y sobrevaloradas"

Con esto ella volvió la cabeza ocultándome la cara
grandes lágrimas derramándose de sus ojos
Yo no pude borrar la sonrisa de mi cara
mientras me sentaba tristemente a su lado

Y NUNCA MAS NOS SEPARAREMOS


Y nunca mas nos separaremos
no será nunca más necesario
y nunca más decir: "Querido corazón, estoy solo y ella me ha dejado"

Y nunca mas nos separaremos
Los contratos están acordados, el anillo está asegurado en el dedo
y nunca de nuevo mis cartas comenzarán
tristemente o en las profundidades del invierno

Y nunca mas nos separaremos
Todas las hachas han sido enterradas ya
y todos los pájaros le cantaran a tu bello corazón
sobre las ramas de los árboles

Y nunca mas nos separaremos
Tu cadena de mando ha sido silenciada ya
y todos aquellos pájaros le habrían cantado a tu bello corazón
de cualquier manera

Dios, quédate conmigo
No te derrumbes
Nunca seré libre
si no soy libre ya

Dios, quédate conmigo
No te derrumbes
Yo nunca fui libre
¿De qué estás hablando?
Porque nunca más nos separaremos
y nunca más nos separaremos





            People Ain't No Good



La gente no es nada buena
Creo que se entiende bien
Se puede ver por doquier
La gente simplemente no es buena

Nos casamos bajo los cerezos
Bajo flores hicimos pobres votos
Todas las flores vienen navegando
A través de las calles y a través de los patios de recreo  

El sol fluira entre las hojas
Despertado por el pájaro de la mańana
Nos gustaría comprar los periódicos del domingo
Y nunca leer una sola palabra  

La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena  

Las estaciones vienen, las estaciones pasan
El invierno despojó al desnudo las flores
Un árbol diferente ahora marca las calles
Agitando los puńos en el aire
El invierno nos golpeó como un puńo
El ruido de las ventanas con los vientos
A lo que ella corrió las cortinas
Hechas de los velos de su boda 
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no nada buena en absoluto

A nuestro amor enviar una docena de lirios blancos
A nuestro amor enviar un ataúd de madera
A nuestro amor dejar arrullar a todas las palomas de ojos rosas
Que la gente simplemente no es buena
A nuestro amor un corazón de sangre
A nuestro amor dejar a todos los despechados llorar
Que la gente simplemente no es buena
No es que sean malas personas
Te pueden hacer sentir bien, algunas incluso lo intenta
Te curan cuando esta enfermo de salud
Te entierran cuando te vas y mueres
No es que sean malas personas
Se pegarían a ti si pudiesen
Pero eso solo son tonterías
La gente simplemente no es buena

La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena
La gente no es nada buena en absoluto

DOSSIER DIBUJOS Por EMILIANO GRIJALBA

Luis A. Spinetta
grafito sobre papel

Charly García

Javier Malosetti

Woody Allen
Retrato con Birome

Jim Morrison

Emilio Grijalba estudió en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, nacido en Rufino Pcia de Santa Fe. Podés ver mas material en su página http://emilianogrijalba.blogspot.com.ar/

EL BESO DE PANRAYADO Por CARLOS SOLARI



Allí estás, querido Panrayado, con las papelas de la cana. Todo encima, con cara de liebre muerta. Midiendo la calidad de tu revolver. Amenazando al cajero. Tartamudeando sin poder decirle que debe hacer.
La nuca del "vigi" le justifica el sueldo, ¿qué tal un cohetazo en el culo?. Los clientes están con la cara pegada al suelo y Panrayado los atiende con el corazón hecho una piedra mientras escucha risas en el taller del diablo.

Panrayado, el chico de los astilleros, está por vengar sus sueños. Bailar como un pato mareado en una merienda de lobos. Bailar con un hueco en el lugar del corazón. Con la angustia más primitiva.

Zumban las primeras moscas. Una voz de megáfono grita que estás perdido. Ese pelituco picotibio, puto como un sol, es el secretario del juzgado. Tiene la piel tostada y es muy joven. ¿Un último pico para la relamida? ¿Podrás negociar con rehenes recién chutado?

El pelituco te mira las marcas en los brazos mientras su mambo te aprieta con severidad. Hace un discurso exhibicionista en el que baraja los minutos:

- Pibe... la manteca ya no está en los bancos.-

Y sigue haciendo tiempo y te relame con palabras y sobre todo te promete que va a soplar la brasa ahí afuera para que no te apaguen los federicos.
Panrayado baja el "seisluces" (un "perro" viejo y con el número mal limado). Imposible mayor desnudez. Mientras tanto la calle es una bolsa de ratas.

- A un perro se lo cura como se cura a un perro-dice el himno de Tangópolis. Robar la vida es el robo final. Unos guiños traidores te anuncian que la bella señora te espera en un baldío.

Te espera con el beso de Panrayado. El beso de todos nosotros.

DOSSIER FOTOGRÁFICO DE PATRICIO SUAREZ (1º PARTE)






miércoles, 29 de agosto de 2012

PRIMERO TOMAMOS MANHATTAN - Por LEONARD COHEN



Me condenaron a 20 años de aburrimiento
por tratar de cambiar el sistema desde dentro.
Ahora vengo, ahora vengo a cobrármelo.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.

Me guía una señal en el cielo.
Me guía esta marca de nacimiento en mi piel.
Me guía la belleza de nuestras armas.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.

Realmente querría vivir contigo, nena.
Me encanta tu cuerpo, tu alma, y tus ropas.
¿Pero ves esa línea de ahí,

moviéndose a traves te la estacion?
Te lo avisé. Te lo avisé. Te avisé que yo fui uno de ellos.

Ah, me amaste como un perdedor
pero a hora te preocupa que pueda ganar.
Sabes como detenerme,
pero careces de la disciplina necesaria.
Durante cuantas noches recé por esto,
para que mi obra comenzara.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.

No me gusta su negocio de modas, señor.

Ni me gustan las drogas que le mantienen delgado.
No me gusta lo que le ocurrió a mi hermana.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.

Realmente querría vivir contigo, nena...

Te doy las gracias por las cosas que me mandaste.
El mono y el violín marca Plywood.
Practiqué cada noche, y ahora estoy listo.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.

Recordame. Solía vivir sólo para la música.
Recordame, yo te llevaba las bolsas de la compra.
Es el Día del Padre y todo el mundo está herido.
Primero tomamos Manhattan, después tomamos Berlín.


NO TE PREOCUPES ¿PALOMA? Por FER

En esa época ella era una paloma y vivía dentro de un número. Vivía dentro del número cinco, más específicamente. Siendo un ave, Buenos Aires no ofrecía demasiadas ofertas laborales, así que no podía darse el lujo de pagar el alquiler de un número con unidad y decena. Ni que hablar de esos lugares enormes y lujosos que eran los números con unidad, decena y centena. Solamente los había visto en las revistas.

Trabajaba (de paloma, claro) en alguna de las plazas de la ciudad. Estuvo mucho tiempo rotando de plaza, hasta que por fin la dejaron fija en plaza de mayo. Era muy feliz trabajando allí. Le gustaban los atardeceres en la ciudad, y la gente que iba y venía todo el tiempo.

Había una sola cosa que lograba disgustarla del todo. Odiaba esa época del año en que aparecían las golondrinas. Lo único que esas malvadas criticonas sabían hacer era arruinarle las tardes de verano.

Las palomas y las golondrinas tenían una animadversión mutua desde hace años y años. Las palomas les recriminaban a las golondrinas la falta de libertad y las golondrinas las acusaban a su vez de ser poco organizadas y poco solidarias entre ellas. Las palomas siempre desconfiaron de las golondrinas por estar sindicalizadas y las acusaban de cooperativistas. Se consideraban a sí mismas más inteligentes e independientes, y capaces de cuidarse a sí mismas sin molestar a las demás.

Por las noches, ella volvía a su cinco. No era muy elegante, pero le encantaba su pequeño número. Dentro del seis vivía un mago que era su mejor amigo. Bah, en realidad no era un mago, sino un conejo. Había sido conejo de mago durante muchos años y las presiones de la carrera terminaron por crearle un conflicto de personalidad que se fue agravando con el tiempo. Se volvió loco del todo el día en que, en medio de su delirio, quiso ser él quien saque al mago de la galera y lo despidieron.

Cuando llovía, el conejo se venía a dormir con ella en el cinco porque le temía a los truenos y al viento que golpeaba las ventanas del número seis. Era una de esas noches de lluvia, cuando la paloma le confeso a su amigo conejo el secreto que había escuchado, un poco sin querer y un poco a propósito, esa misma tarde.

No era ingenua. Sabía que desde hace tiempo estaban pasando cosas extrañas. Conocía el aire de la ciudad más que a sus propias plumas y sentía el clima enrarecido de los últimos tiempos.

Se lo contó todo al conejo. Unos señores de uniforme, estaban teniendo unas reuniones secretas en las que estaban planeando asesinar al presidente. Ella lo conocía y le parecía un hombre bueno y carismático. Le caía muy bien (sobre todo cuando sonreía). Estuvo cerca de él durante largos años y vio muchas veces la plaza llena hasta el tope cuando ese señor se asomaba al balcón.

Estaba muerta de miedo y no sabía que hacer. El conejo, pese a haber perdido la razón hace años, le daba siempre los mejores consejos. Le advirtió que para estas cosas no hay trucos de magia, y que tendría que ser valiente. Juntos decidieron que lo mejor era tratar de advertir al general de la sonrisa, lo que estaban planeando en su contra.

A la mañana siguiente y haciendo gala de toda su destreza en el arte de volar, se coló en el despacho de aquel a quien debía advertir. Pero todo el esfuerzo fue inútil. El general había cambiado la sonrisa por una mueca de preocupación. Ya no hablaba alzando la voz como cantando, ni gesticulaba con las manos. La paloma entendió que había cosas que estaban cambiando para siempre. El general ordeno que la sacaran del despacho y se encontró de nuevo en el aire frío de junio. Se dio cuenta de que el clima enrarecido se había instalado en la ciudad para quedarse por tiempo indeterminado.

Las golondrinas podían acusarla de lo que fuera, pero había cosas que ella tenía muy claras. Estaba absolutamente convencida de que era injusto que alguien sea víctima de la violencia solo por el trabajo que realiza. Es como si quisieran matarla a ella solo por ser paloma.

Entonces pensó en una sola cosa. Tenía que salvar lo único que ella capaz de defender en ese momento. Se odio a sí misma por no disponer de más recursos para advertir al general de la sonrisa, pero sentía el deber de salvar por lo menos a sus compañeras.

Al la mañana siguiente, la plaza amaneció desierta de palomas y con el cielo gris. El bombardeo de la aviación naval cayó sobre la plaza hiriendo y asesinando inocentes; y ella lo escucho todo desde el número cinco. Lloro en silencio por lo que no pudo evitar, pero se alegro en su interior de haber podido salvar a las demás. Pensó en que tal vez las golondrinas tenían razón, después de todo.

De la suerte que corrió la paloma después de ese junio, hay más de una versión. Algunos dicen que el general de la sonrisa se la llevo con él cuando dejo el país. Otros dicen que por el tremendo acto heroico de salvar a todas las palomas de plaza de mayo, se transformó en humana y ahora es enfermera en un hospital para poder ayudar a las personas.

Pero hay quienes juran que no se transformo en humana. Cuentan, con una media sonrisa entre labios, que en realidad solo muto de animal y ahora es pingüina. Dicen, también, que sigue trabajando por la misma zona.

DOSSIER FOTOGRÁFICO de ANDY GOLDSTEIN

















A PASEAR POR MI CIUDAD Por LUCAS DONADIO




Hoy quiero invitarte a pasear  por mi ciudad

Toma mi mano sin miedo

Que ya estamos entrando... 

Escucha 

El suave son de la arboleda

Nos deleita con su cadencia mas precisa

Y como  bellos adornos musicales

Se asoman lentamente

Los más delicados cantos de las aves. 

Mira   

El sol mas brillante

Ilumina el gran paisaje natural

Cargando así de energía luminosa

A todo cuerpo vivo,

Los perros, las aves, la rosa. 

Y ahora sentí, 

El infinito nos rodea

Cientos de paisajes y misterios

Cientos de vidas y desiertos

Y en el medio del todo, te miro,

Una caricia…

viernes, 10 de agosto de 2012

EL HOMBRE VESTIDO DE BLANCA VIRGINIDAD Por WALTER GÓMEZ



Cae la piel del hombre vestido de blanca virginidad.

Se derrumban todos sus secretos, aún los ya publicados.

Parado en medio del hedor, suplica paz.

Es en ese momento aparece el hombre de plastilina,

tan bien imaginado por los mediocres,

y le dice:

-“La paz  no existe.

El estado de naturaleza es el odio,

en algunos,

y la resignación en otros”.-

¿Qué tienen de contraposición la paz con la resignación?.-

preguntó el hombre vestido de blanca virginidad.

“La paz no existe porque se sembró el germen del ser humano.

Sin su existencia, la del ser humano,

la paz sería como el aire. No la ves ni la sentís.

Simplemente está.”

En ese momento, en ese preciso instante,

los árboles empezaron a dibujar curvas,

el suelo se comenzó a desgarrar

como finos hilos de cemento,

como carne deshilachada.

El cielo dibujó la forma de un ojo,

y se cerró en un tiempo.

Se pareció a un guiño.

El hombre vestido de blanca virginidad giró su cabeza

y descubrió a una mujer con una pala en su mano.

El agua los empezó a cubrir de manera inversa,

de arriba hacia abajo.

La mujer ya había cavado la fosa.

El hombre vestido de blanca virginidad

dejó de sentir su propio cuerpo.

El silencio se adueñó del momento aún hasta hoy.


*Fotografía Benoit Paille

DOSSIER FOTOGRÁFICO DE ALINA SHAMALOVA (2º PARTE)







jueves, 26 de julio de 2012

TRATA DE BLANCAS Obras de ELISA ALGRANATI

Trata de Blancas, obras de Elisa Algranati. Se trata de ilustraciones que reflejan el dolor de un tema que nos pesa y que lamentablemente seguimos sufriendo mientras la justicia sigue haciendo la vista gorda. Elisa es Licenciada en Artes Visuales egresada de la Escuela de Bellas Artes de P. Pueyrredon, desde 1989 se desempeña como docente en la Escuela de Bellas Artes en Neuquen. Además es una profesional muy premiada, Primer Premio en Dibujo, Salón Sociedad Italiana de Neuquén, 2009, 1º premio Salón Nacional Avon "Con la Mujer en el Arte", La Pampa, 1995, 1º Premio Salón Bienal Sara Lauria, San Martín de los Andes , Neuquén, 1998. Es un gusto presentar una de sus tantas obras en nuestra Letra.







DOSSIER FOTOGRÁFICO DE ALINA SHAMALOVA (1º PARTE)







Modelo: Liza Serpova

DE CUAN DIFÍCIL ES IMAGINAR UNA CIUDAD IDEAL por GEORGES PEREC


No me gustaría vivir en Norteamérica pero a veces sí.
No me gustaría vivir al aire libre pero a veces sí.
Me gustaría vivir en el quinto distrito pero a veces no
No me gustaría vivir en un torreón pero a veces sí
No me gustaría vivir con apremios monetarios pero a veces sí
Me gustaría vivir en Francia pero a veces no
Me gustaría vivir en el Ártico pero no demasiado tiempo
No me gustaría vivir en una aldehuela pero a veces sí
No me gustaría vivir en Isudún pero a veces sí
No me gustaría vivir en un junco pero a veces sí
No me gustaría vivir en una ciudad fortificada pero a veces sí
Me hubiera gustado ir a la Luna pero es un poco tarde
No me gustaría vivir en un monasterio pero a veces sí.
No me gustaría vivir en el Hotel Negresco pero a veces sí
No me gustaría vivir en Oriente pero a veces sí
Me gusta vivir en París pero a veces no
No me gustaría vivir en Québec pero a veces sí
No me gustaría vivir en un arrecife pero a veces sí
No me gustaría vivir en un submarino pero a veces sí
No me gustaría vivir en una torre pero a veces sí
No me gustaría vivir con Ursula Andress, pero a veces sí
Me gustaría vivir para llegar a viejo pero a veces no
Me gustaría vivir en Xanadú, pero no para siempre
No me gustaría vivir en el departamento de Yonne pero a veces sí
No me gustaría que viviéramos todos en Zanzíbar pero a veces sí.

LA PREGUNTA DIARIA - Por Nicolai Kudrasov



Sí, dije sin pensarlo demasiado. La situación no daba para andar desaprovechando oportunidades. Además no me habían dado la posibilidad de elegir. Me atajaron en la puerta y sin mediar con mi opinión, me engrilletaron al tobillo.

Desde ese día me sucede algo curioso y a la vez aterrador. Cada mañana, cuando me defino entre el sueño y la realidad, me pregunto qué día es. Es inmediato, instantáneo. En cuanto siento que comienzo a alcanzar la superficie de la vigilia, me viene la pregunta con la velocidad de un rayo.

“¿Qué día es hoy?”

Al abrir los ojos la pregunta ya tiene una respuesta, que por lo general me frustra y decepciona. Nunca es ese día que estoy esperando. Siempre es un día más. Digo más y no menos, porque cada uno de ellos se va acumulando como los granos de un reloj de arena desde aquel día en que dije sí.

No era tan tremendo al comienzo. Dentro del marco histórico en que se desarrollaba mi vida, la propuesta no iba a tardar mucho en llegar. Pero quizás ese fue el problema principal. No fue una propuesta. Fue algo determinante. Para antes de que yo llegara, alguien había dado el sí por mi. La afirmación, hoy creo que de forma involuntaria, fue un mero hecho burocrático. Negarme hubiese significado el destierro.

Continué, de cierto modo con mi vida, pero regalando la mitad de ella. ¿Por cuánto? Por no saber decir que no y por no seguir los sueños de la juventud.

Y ese día, que de alguna forma estoy siempre esperando, nunca llega. Es otro el día en que me levanto de la cama y como un autómata comienzo a realizar las tareas asignadas. Un día tras otro. Todos iguales. Son otros días que no pertenecen a mi vida verdadera. Soy lo que me hacen hacer, por un tiempo determinado hasta que ya no les soy útil y deciden otorgarme el permiso de volver a acostarme y dormir. Hasta la mañana siguiente.

Me pregunto por el día en que estoy viviendo, para poder tener algún rasgo distintivo entre uno y otro. Nombrarlos me ayuda a diferenciarlos. Saber que yo soy, existo, y no pertenezco a la imaginación dañina de alguien más. Muchas veces me siento así. Estoy purgando una condena por algún mal que otro cometió en un tiempo y espacio diferente. No quiero, me niego a creer que esta es mi realidad.

Posiblemente esa respuesta, tan inconsciente dentro del estado en que se confecciona, sea el motivo por el cual no decido terminar con todo. Mientras haya respuesta, tengo la esperanza que ese día que espero llegue.

Lo peor es que fue todo por nada. Asesiné, con aquel sí, a un futuro que si bien nada prometía, por lo menos tenía el beneficio de la incertidumbre. Ahora son todas certezas. Tristes certezas. Está todo escrito, cronometrado como un plan sistemático, que concluye con un presagiado final. Me consuela saber, a diferencia de las personas que me rodean, que sólo estoy viviendo un fugas pestañeo de luz entre dos oscuridades infinitas.

Lo que más lamento, es que todo fue por un puñado de monedas. Tres monedas falsas que auguraban un prospero porvenir. Hoy las monedas son más y siguen aumentando, pero el porvenir nunca llega. Ese día, nunca llega. No hay dinero que pueda comprar la libertad que añoro. Tampoco existe la cantidad suficiente para alcanzar la felicidad perdida. Que en su momento no era felicidad, pero que el tiempo y este yugo, se han encargado en transformarla en tal. Tres monedas, todo por tres monedas y un sí. Y las oportunidades comenzaron a caerse como las fichas de un dominó. Pasaban los días, los años y las fichas caídas eran cada vez más. Más cosas en el ropero, más cosas debajo de la cama. Con el tiempo los sueños se cubrieron con el polvo de lo cotidiano. Y en cada mañana comenzó a aparecer el:

“¿Qué día es hoy?”

Eso se pregunta una voz en mi interior antes de despertar. Se trata de aquel que pudo escapar del sí que me hicieron dar, que me hicieron decir. Quien formula la pregunta me ve desde algún lado, desde otra realidad. Me ve como un otro que ya no soy yo. Ve en lo que me convertí y sabe la pregunta que me hago todos los días. Trato de eliminarlo, de silenciarlo con una respuesta que se repite semana a semana. Pero él conoce el futuro, al igual que yo lo intuyo, y mis contestaciones ni siquiera lo perturban. Mientras tanto:

“¿Qué día es hoy?” Como cada mañana, antes de abrir los ojos, desde hace tantos años.

Podría haber terminado esto hace mucho tiempo, cuando comenzó a ser una carga insoportable. Pero no lo hice, esperando que el destino se tuerza radicalmente y que aquel sí de hace años, se transforme en algo anecdótico. Puedo confirmarlo: el destino no se tuerce. Ni por sí sólo, ni por nuestro esfuerzo por hacerlo. No se manejan variables infinitas dentro de las oportunidades lógicas de cada vida. Sólo son dos, y de eso depende saber decir sí, o saber decir no. Hoy que puedo dar un cierre de una vez y para siempre, definitivamente, el vaso con cicuta está vacío. Alguien fue más astuto, rápido y decidió dejar de preguntarse ¿Qué día es hoy?

Pero qué culpa tenía yo de no haber estado en el momento justo en el lugar indicado? Vinieron, propusieron, decidieron y dije que sí y la pregunta se comenzó a formular cada mañana. Como un grito de auxilio. Como una espera perpetua.

Así fue como resigné todo, por voluntad ajena y sin peros. Por una secuencia que se repite desde que dije sí, desde que pronuncio en mi interior el día en el que vivo.

Maldigo esta costumbre, maldigo a quien grita “¿Qué día es?”, maldigo el momento en que dije sí. Hoy no aguanto, no resisto más, no soporto la continuidad de los días, su parecido mimético, su simetría inconfundible. Esa pregunta todas las mañanas, sin sentido, sin modificar nada. Mi respuesta incondicional, mi sí perpetuo que me desgasta con cada minuto que pasa. Que me hace esperar que llegue ese día. Ese día, en que olvide qué día es, o que no tenga importancia saberlo. Ese día sin nombre en donde pueda retroceder hasta ese momento en donde todo comenzó, donde la pesadilla se hizo carne, para así recuperar el pasado muerto de sueños ahogados y silenciar definitivamente a la pregunta diaria de “¿Qué día es hoy?”

LA VERDAD DE LAS GRULLAS Por LUIS A. SPINETTA


Si le pido al mundo que pare y me lleve,
tomo un sonido del aire y lo dejo caer...


Y si la esperanza se agota al fin,
cuando vuelva el río con sus manos nos reunirá...


Por eso todos nos estamos mirando,
en un instante por decirlo así...


Tengo una razón para pensar en Dios y en mí,
sin embargo el cielo se cruza y no se deja saber...


Algo que se fue, sin totalmente desaparecer...
Algo que es un destello que nos viene a llevar...


Por eso todos nos estamos buscando,
es imposible solo con la sed...
Por eso todos nos estamos buscando,
es imposible solo con la sed...


Te espero así, en la más fuerte luz,
entre las hojas o en el aire,
en la laguna, sin que aparezca el rey...



Ya no están aquí, como ayer,
las cosas que perdimos...


Todo quedó atrás al despertar,
bosque azul de la oscuridad.


Nada es imposible sin tu amor.

Es la organización de la selva incrustada entre las ciudades,
que avanzan hasta morir...


Por eso todos nos estamos alejando,
en un momento por decirlo así...


Te espero así,
en la más fuerte luz,
entre las hojas o en el aire,
en la laguna, sin que aparezca el rey...


Tu desilusión nació una noche de verano...
y todo eso se rompe a la vez al despertar.


Bosque azul de la oscuridad.

Nada es imposible sin tu amor.
Queda una verdad que dicen las grullas,
no te aventures más allá del valle mortal,
dicen que se juntan allí seres humanos para capturarse...
y hacerse todo tipo de mal...


Por eso todos nos estamos mirando...
en un momento por decirlo así,
Por eso todos nos estamos mirando...
es imposible solo con la sed...

EL FINAL por JIN MORRISON


Éste es el final, precioso amigo mio.
Es el final, mi único amigo, el final.
De nuestros elaborados planes, el final.
De todo aquello que permanece en pie, el final.
Sin seguridad ni sorpresas, el final.
Nunca más volveré a mirar en tus ojos,… otra vez.
¿Puedes imaginarte como será? Sin límite y libre
Necesariamente desesperado….de una….mano extraña
en una tierra desesperada.
Perdido en una tierra romana de dolor
todos los niños locos Locos,
esperando por la lluvia del verano, sí.
Hay peligro al filo de la ciudad
Cabalga la autopista de los reyes, cariño
Extrañas escenas dentro de la mina de oro
Cabalga la autopista hacia el oeste, cariño.
Cabalga sobre la serpiente hacia el lago, el viejo lago cariño
La serpiente es larga, siete millas
Cabalga la serpiente,…es vieja, y su piel está fría.
El oeste es lo mejor el oeste es lo mejor
Ven hacia aquí, y haremos el resto
El autobús azul nos llama.
-Conductor, ¿a donde nos lleva?
El asesino se levanta antes del amanecer, y se pone sus botas
Coge una foto de la vieja galería
y camina cruzando la entrada
Entra en la habitación donde vivía su hermana
Paga la visita a su hermano
Se dirige a la puerta, y mira dentro:
-Padre. -¿Sí, hijo? -Quiero matarte.
Madre, quiero follarte
Venga cariño, date una oportunidad a tí misma con nosotros
y conóceme al final del autobús azul
haciéndo un "blue rock"

(algún tipo de droga o alucinógeno)

Venga, sí.
Matar, matar, matar, matar
Éste es el final, precioso amigo mio.
Es el final, mi único amigo, el final.
Duele dejarte libre,
pero nunca me seguirás.
El final de la risa y de las pequeñas mentiras
El final de las noches en las que intentamos morir.
Es el final.