lunes, 12 de agosto de 2013

LA MENTIRA ES UN VINO EN CURDA Por GASTÓN RIBBA


 
 
Un licor es un vino en pedo. Una cerveza, sí, puede ser también. Se toma un caldo de uva o cereal y se lo emborracha con alcoholes recios y se lo empacha de azúcar y se lo deja dormir la mona durante meses o años y se lo despierta como a cualquier borrachín, a los sacudones y se lo hierve y se lo suda y se lo hiela para sacarle la curda y la modorra.

Para que se alce con toda la furia del que no quiere volver a la luz, con toda la luz que pueden reflejar unos ojos encandilados, con la fuerza inusitada de los héroes y los locos, esa leche de fuego capaz de sentar de culo a un oso de un solo sorbo.

Los grandes bebedores, peinados y con calzoncillos limpios el día después, comparten con los valés de las casas mortuorias y los figurines de cine negro el semblante de cera, los gestos rayados a punta y tajo y una solemnidad casi fiera, muda y seca como disparo en el estómago. Ningún hombre es más bello que después de dejar atrás los pellejos requemados y las barbas y los hambres y las sedes de un naufragio.

La mentira es el licor del vino de la verdad. Pienso. Ninguna de las bellas artes exige tanto esfuerzo y tiempo y talento y tortura. Es que a la verdad le encanta andar en bolas y a los gritos, chispeada, mamadita hasta ahí y que mi plata no vale y esas bravuconadas de pito corto, de gritón de la vereda de enfrente. Mentira y verdad y química y por qué se preguntarán. Será que me pidieron que escriba algo para poner acá y me dio fiaca revolver entre lo ya dicho y para qué si soy de tranco corto y al final siempre escribo sobre lo que me pasa cuando me pasa y ya.

No le creo a Bukowski. Nunca le creí. Leí la máquina de follar -sí, traducido al gallego- a los doce y se me hacían esos paréntesis que se nos hacen a los piamonteses, eso que otros llaman comisuras, esas comillas de no te creo ni jota viejo turro pero qué bien que mentís y la gran puta. No le creo a Hemingway, ni a Faulkner, Fante, Dante o a Shakespeare como no le creo al Walsh ni a la Walsh o al que se esconde detrás de un Quirón para mentirme un horóscopo que siempre acierta y menos a mí que ni talento ni tortura ni tiempo ni esfuerzo pero me la agarro con Chinaski y el poeta atrás del personaje porque ayer me dijo la verdad.

La escena es un contrapunto entre el director del documental que nunca debí ver y él, ambos dan su versión de un hecho que no aporta a la causa, uno marca la melodía, el otro la percusión, apenas se identifica el motivo, los finales se abren como dos aviones en un show de acrobacia dejando tras de sí humos de distintos colores para volver a enfrentarse y cruzarse en un punto hasta casi rozarse y estallar en mil pedazos hacia el final de la anécdota en un cierre común, una coda a dos truenos en donde el contador y el testigo recitan a coro la verdad más mentirosa del gran personaje: yo soy el que escribe y en mi propia mierda soy el héroe.

Pero un embutido no es lo mismo que un entripado y el párrafo anterior es solo la picada. Podría haber elegido el instante en que se quiebra al final de la lectura de “The shower”, otro momento de verdad indecente, impúdica, que piadosamente habría suprimido en caso de ser el productor o habría puesto en juego puños, sueldo y muelas para excluirla en caso de ser el montajista. Ese poema significa mucho para mí. El párrafo que le arranca lágrimas de caña Piragüa, de ponche Capitán de Castilla o licor fino Mariposa, las gotas más berretas del mundo, ese final es tan mío y de mis propios lloros que me dieron ganas de resucitarlo y boxearlo por haberlo ensuciado con ese llanto tan verdadero.

Se lo habría gritado al oído sordo de sopapos, se lo habría escupido al rostro abollado con esquirlas de esa baba seca y con gusto a clavos que te deja una pelea, hayas dejado los dientes en el suelo o no. Linda, tú me has traído esto / cuando te lo lleves / hazlo lenta y suavemente / hazlo como si estuviera muriéndome en sueños / en lugar de en vida / Amén. No tenés derecho, te lo niego, a piñas a patadas y a mordiscones te lo niego. Firmado: yo.

Una “torta de taza” se castellaniza como pirotín o bocadito o bien magdalena -que le cabría por puta a la muy puta- pero yo elijo “tortita” porque así las nombra mi Ofelia. Cupcake -en adelante “tortita”- llamaba él a una que lo llevó y lo trajo del hocico, una del montón, una más de todas las que como él mismo sabía y decía, como conjuro impotente, eran capaces de aguantar el aliento a cenicero, a queso seco, a moho rancio de bolas viejas para estar a la luz y al calor de las mejores mentiras del barrio, esas leches y esos fuegos capaces de dejarlas sentadas en un charco de amor. Palabras como lengüitas, como pequeñas pijas inmortales, a salvo de pastillas azules y tardes grises y noches negras y finales rosados.

Son casi ocho segundos y confíen en mí: desperdicié veinte años de mi vida matando y muriendo en guiones de quince a treinta. Escucha el teléfono, lo confunde con el timbre, se levanta del sillón y el pedo se le pasa antes de enderezar las rodillas e ir hacia la entrada.  “¿Es Tortita?, ¿será Tortita?”. El entrevistador niega. La borrachera le vuelve como si nunca lo hubiese abandonado. Como si fuese un amor y una bruma que no se queman con el primer rayo de sol. Incombustible. Eterna. Bebe otro trago como si el alcohol fuera el único líquido en el universo capaz de apagar ese y todos los fuegos. “No, no es… a veces se pierde una semana y ya…”. Los vasos sobre las mesas ratonas siempre suenan como una claqueta. Imagino la mirada del director al cámara: un disparo limpio, una presa. Se imprime.

El patrón de este bar me invitó a poner algo sobre el estaño, y aunque brindo a la salud de su inconsciencia, me veo en la obligación de aclararle y por su intermedio a los presentes que hizo mal. Muy mal. No se puede esperar de mí más que un algo a lo perdiz, ráfagas de palabras que corren más de lo que vuelan y ovillan siempre los mismos ovillos con distintas hebras.  

Por si no lo saben una perdiz huele a almohada tibia y mojada de niño con fiebre cuando se la arrancás al perro y se te muere en la mano y los restos de pólvora te pican en boca y nariz como granos de sal y el campo es blanco de hielo y el aire huele a vidrio quebrado y a alambre mojado y el culo se te acalambra de las ganas de mear y soltás el chorro y la escarcha chisporrotea como la grasa que cae de las parrillas y la espuma sube por la paja. Eso. Paja. Me dio paja hurgar entre otros delirios que hablan de esperanzas y de esperas, de ilusiones de las ópticas y de las verdaderas, de mentiras perfectas que no abundan.

Hace veinte y tantas horas que la imagen de un viejo chupandín en camisa que jamás conoció la plancha con el gesto agriado por una que no viene y si llega no está o ya se ha ido antes de restarle el cuerpo al sofá o dejar un vacío en el hueco de la puerta. Digo que hace casi un día que no. La sensación de haberme ensuciado con una verdad que podría haber esquivado como a un sorete en la vereda. Eso.  

A los ocho soñaba con reescribir Moby Dick y entre lo que queda de ese sueño y lo que queda de mí cada tanto se da un diálogo de bordas como el que Bradbury nos mintió entre los capitanes del Pequod y el Rachel. Que Dios me perdone, Gardiner. Que Dios lo olvide, Ahab.  

Sólo pude escribir sobre Henry Charles Junior, a las piñas contra Charles Bukowski y Hank y Henry Chinaski por el cinturón doble de la leyenda y la dignidad, a contrapelo de su heroísmo, de su estatua esculpida en su propia mierda, doblado por un coñito del montón, la golosina más dulce del universo.  

Miento si digo que escribí solamente sobre él o ellos, mis hermosos farsantes, tanto como si dijera que estoy mintiéndome aquí, aprovechándome de la amabilidad de los dueños de casa en un dislate sobre la organoléptica de los licores y los vinos que tanto bien y tanto daño nos hacen a los que somos capaces de dejar los zapatos por un último vaso o los ojos por un último renglón. La mentira es un vino en pedo. Me quedo pensando en eso mientras ustedes disfrutan la resaca.

 

Gastón Ribba (1972, Villa María, Córdoba)

Ex creativo publicitario. Ex profesor de comunicación, estrategia y propaganda. Ex periodista y productor de contenidos. Ex guionista. Ex asesor de políticos y empresas. Está aprendiendo a escribir.

DOSSIER FOTOGRAFICO - ALEXANDER BERGSTRÖM







domingo, 4 de agosto de 2013

CRÍTICA TEATRAL A LA OBRA "GORDAS" por ARIEL FABIAN GÓMEZ




El pasado jueves 1 de agosto estuvimos en Andamio 90 presenciando la obra teatral “Gordas”,  espectáculo autobiográfico donde, Natalia Marcet, nos narra su historia personal.

Trata sobre una adicción que día a día va cobrando sus víctimas mayormente en forma silenciosa. Es una autobiografía de una mujer que pasó por el infierno de una enfermedad  (la bulimia/anorexia).

Natalia Marcet utiliza todos los espacios del escenario con mucha ductilidad. El manejo de la voz y su cuerpo son impecables a la hora de sumergirnos en su dolor pasado.

La narración nos va llevando por sus distintos estados emocionales al punto de hacernos sentir como propias, sus vivencias personales.

La puesta en escena es sumamente cuidadosa, hasta en los mínimos detalles: escenografía e iluminación, muy bien logradas.

Para el final, la actriz, junto a su directora Ana Wolf y la Licenciada en Psicología Flora Sarandon, especialista en desórdenes de la alimentación, realizaron un debate abierto (moderado por la psicoanalista Nys Bassi ) con el público presente que resultó muy enriquecedor.

Y como broche de oro, una despedida con sorpresa: La actriz despidió en la puerta a cada uno de los espectadores, regalándonos una porción de torta !!! 

Muy recomendable. No está de más decir que contactándose con la producción, la obra puede ser llevada a colegios e instituciones interesadas en el tema. 

Crónica: Ariel Fabián Gómez
Prensa: Marisol Cambre

ENTREVISTA LITERARIA A LA ACTRIZ NATALIA MARCET



LLTV: ¿Podría mencionar los tres libros más importantes que haya leído? 

NM: “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez. “La Casa de Bernarda Alba” de Federico García Lorca y “Fat is a feminine issue” de Suzie Orbach. 

LLTV: ¿Último libro que leyó? 

NM: “La virgen cabeza” de Gabriela Cabezón Cámara. 

LLTV: ¿Qué libro le marcó algo para siempre y por qué? 

NM: “Cien años de soledad” porque me identifiqué en ese universo, el realismo mágico en el que yo construí el relato sobre  mi historia familiar. En esa forma de narrar, encontré mi forma de narrarme/os. 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitaría a tomar un café?

NM: A Heathcliff de “Cumbres Borrascosas” 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro le gustaría interpretar?

NM: “Gertrudis” la madre de Hamlet. 

LLTV: ¿Un sueño? 

NM: Un mundo donde nadie sea más que nadie ni nadie menos que nadie. Todos iguales pero distintos. Una Unidad en la Diversidad. 

LLTV: Un Momento importante en tu carrera 

NM: La función de GORDAS  en el Festival TRANSIT  organizado por Julia Varley en el Odin Teatret, frente a todas las maestras y maestros con quienes estudié, y quienes me vieron crecer.

LLTV: Película preferida

NM: “El Arca rusa” de Sokurov. 

LLT V: ¿Qué significa presentar un espectáculo como Gordas, considerando que es usted la protagonista, de que hay algo de autobiográfico en la obra y como si fuera poco el debate que el tema genera? 

NM: Muchas cosas y no creo poder agotarlo en una única respuesta. Pero tal vez, podamos definirlo en pocos términos como esto: Alquimia pura: el teatro como herramienta que ayuda para integrar la sombra y por lo tanto, dar a luz a una persona. 

LLTV: ¿Proyectos en adelante para lo que resta del 2013?
 

NM: Gira con Gordas: Navarro a fines de agosto, Villa Gesel en Octubre,  Dolores en septiembre, Catamarca Salta y Tucumán, a fines de septiembre. Planeamos reponer GORDAS en ANDAMIO 90  en Septiembre. También se está preparando otra gira internacional para el 2014 de GORDAS. He creado y estoy dirigiendo una escuela de Comedia musical en la ciudad de Dolores, con la que montaremos a fin de año “Qué entiendes tu por amor” (sobre noviazgos violentos). Con el grupo de Niños que coordino en la ciudad de Dolores, haremos una versión musical de “Las alegres comadres de Windsor”. Con el grupo de adultos, una versión multimedia de “Mujeres al borde de un ataque de nervios”. Y estoy ensayando de mi propia autoría “Paraje de solteras” un espectáculo de género clownesco para adolescentes destinado a la  prevención de noviazgos violentos.

Entrevista:  Walter Gómez
Prensa: Marisol Cambre

miércoles, 31 de julio de 2013

MÁGICO ROCK - TEATRO SHA - VACACIONES DE INVIERNO (CRÍTICA)

 
 
El sábado 27 de julio pude presenciar el show Mágico Rock en el teatro Sha. Una obra de teatro infantil con canciones de Luis A. Spinetta. La verdad es que me llevé una gran sorpresa, porque además de ser muy bueno el guión, didáctico, y ágil para los chicos, los temas del Flaco están muy, pero muy bien interpretados por sus integrantes (bajo la dirección general de Valeria Ambrosio, las actuaciones de Marisol Otero, Carla Maieli, Luciano Rosini y Martín Sipicki). 

 Excelente y colorida puesta en escena. Tres o cuatro comentarios que no quiero dejar pasar.

Primero, me llamó la atención la cantidad de adultos que había en la sala (llena absolutamente por otro lado). Muchos abuelos con nietos, pero lo llamativo fue ver adultos solos, y todos disfrutando mucho del espectáculo.

Segundo, quiero destacar la selección de temas que cantaron de Luis. Cuando un par de días antes del show me llegó la información de qué temas interpretaban, había dos en particular que me parecían inviables de poner en un espectáculo infantil, Quedándote o Yéndote y Dulces Tres Nocturnos. No solo después de escucharlas y emocionarme, ellas han quedado magníficas en el espectáculo. En un momento mientras literalmente se me caían las lágrimas escuchando Dulces tres Nocturnos giré mi cabeza y puse atención en los espectadores. Pensaba en ese momento cómo la música y poesía de un tipo podía llegar tan lejos. Sé muy bien que Luis no era adepto a los homenajes, pero lo que hicieron los chicos de Mágico Rock era verdaderamente mágico sin dudas. Que mis hijos de dos años y medio aplaudan y disfruten escuchando Alma de Diamantes o El Anillo del Capitán Beto no estaba en mis planes. La resultante de esto es que quien pensó el show y quienes lo actuaron, ya de por sí son obra de un milagro.

Tercero, también es muy bueno el mensaje al que apunta la obra. Muy concatenada con el sentir del Flaco, y es que nunca pero nunca, y mas allá de las obligaciones, dejemos de ser quienes en verdad somos. Que sigamos preservando nuestros sueños, mas aún con la dificultad que a veces nos auto imponemos en la actualidad. Vivimos corriendo y tardamos mucho en encontrar los espacios para echar un vistazo dentro de cada uno.

Y para cerrar, quizás sea injusto subrayar a un par de ellos siendo cuatro sus integrantes pero vale destacar el reconocimiento de las voces de Luciano Rosini y Carla Rosaria Maieli.

 Y a modo de acápite, quiero decir que fue conmovedora la imagen final mientras interpretaban la última canción, la emoción de todos sus integrantes principalmente Carla quien creo ya lagrimeaba a la par de muchos de los espectadores.

Y ya de noche, y llegando a la esquina al término de la función, recién ahí terminaba de secar mis lágrimas de tan emocionante espectáculo. Ojala no dejen de hacer este show, y llevarlo a otros lugares y en un tiempo retomar en Capital para volver a disfrutarlo. Lo que no cabe duda y nadie puede discutir es que este es un espectáculo muy distinto respecto a lo que el resto de la cartelera puede ofrecer. Si uno quiere que sus hijos crezcan con una cabeza piola, este espectáculo no puede dejar de seguir en pie.
 
                                                 Walter Gómez

viernes, 26 de julio de 2013

ÍNTIMA Por NICTÉ TOXQUI


Ya no soy la misma.
No fue el tiempo,
fue el verano,
fue la muerte,
Dije, hoy haré lo imposible
pero me senté a ver
la televisión y lloré tres días
seguidos
despedí los días,
despedí un perro.
Escribí una carta de amor
en una servilleta
que terminó en el lavaplatos.
Ya no soy la misma,
lo gritan mis poemas,
hoy no soy,
fui en el ocio,
Me senté en la cama
paralítica para inventarme
amores mercadotécnicos que
no concluyeron si no
en un sueño pesado y letargado.
Me he levantado a las seis de la mañana
fui al baño,
sangraba como sangraré en el dolor
de no ser madre
O negativo,
O negativo entre las sábanas
entre la angustia fúnebre de las agujas
insistentes como el amor
que se cuela entre la piel.
Ya no soy la misma,
como quién ha de ser el reflejo
insistente de las margaritas.
No soy la misma porque
miro la novela de las cuatro
y los intelectuales
satanizan todo
y yo me harto
me harto, harto,
harto
exploto en ríos
donde restriego mi piel
sobre las piedras
como la pantaleta rosa
que se junta con calcetines
y se deslava,
se desmorona.
Ya no soy la misma.
Sí fue el tiempo,
y no mis pies descalzos
tambaleantes ante
un pésame arrullado.
Insisto
en el susurro calmo
de tu boca firme y dura, ahora mía:
Ya no soy las mismas metáforas amarillas
ni creo en el vuelo
de los pájaros.


Ilustración: Romain Pivetal

DÉJAME VOLAR AMOR Por MONTSERRAT GÓMEZ PLAZA


 
 
Quiero que tus manos fuertes,
 
poderosas no rodeen mis muñecas,

Quiero de ti que no clausures mi alma,

sujeta mi cintura e impulsa mi vuelo,

vuela conmigo amor pero nunca me detengas.

Sueña tus sueños los he perfumado con mi fragancia.

Quiero ver en tus ojos mi pasión,
 
esa que ya no me puede detener.

Bésame hasta romperme en el olvido.

UN POETA Por MONTSERRAT GÓMEZ PLAZA




 
Un poeta no es un hombre,

son mil hombres, mil encantos..

Un poeta no es un hombre,

es un océano de erotismo,

Un poeta deja de ser hombre dejando
que la humanidad le atraviese los sentidos

DESEO - MONTSERRAT GÓMEZ PLAZA




Deseaba para mi, tus caricias,
como el músico que acaricia

unas cuerdas de guitarra,
vibrar inexplicablemente,

vibrar en el misterio insondable de la noche.
Desatarme para ti,

volverme impúdica.
Gritarle al viento mi ceguera enamorada.
Gritarle al mundo mi muerte por tu amor.
Ahora sencillamente no puedo,

prefiero entregarme toda a mi deseo,
y que el amor me arrastre desnuda

por la corriente del verso,
todo pasión, todo, todo deseo.



Ilustración: Paisajismo tamasirt

LOS INOCENTES MIGUEL OSCAR MENASSA Del libro "Yo pecador", 1975



 Los inocentes vienen a preguntar
todos los días
a cuántas personas deben matar
para transformarse en asesinos.

Cuando preguntan
sus ojos
brillan de una manera especial.
...

Los inocentes y los asesinos se parecen
en el brillo especial de sus miradas.


Hoy mataré a tu mujer", me dijo y yo le pregunté

¿Sin matarme a mí?
"No, no, a tu mujer".
Entonces tendrás que matarme. Mi mujer está dentro mío no se la puede matar sin matarme.
 

DOSSIER FOTOGRÁFICO - FRANCESCA WOODMAN -

 
Francesca Woodman fue una fotógrafa norteamericana que en 1976 hizo su primera Exposición. Ella tenía en ese entonces apenas 18 años. A los 23 años, en 1981 se suicidó y nos quedamos sin su magia.
 
 





miércoles, 24 de julio de 2013

ENTREVISTA LITERARIA A BALTASAR COMOTTO - EXCLUSIVO PARA LA LETRA TAL VEZ


LLTV: ¿Cuáles fueron los tres libros más importantes que leíste? 

BC: El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco, On the road de  Jack kerouac, y El Mapa y El Territorio de Houellebecq. Estos por nombrar tres…te podría nombrar mas, pero estos tres entre otros. 

LLTV: ¿Cuál fue el último libro que leíste? 

BC: La Muerte de Ivan Llich de Tolstoi. 

LLTV: ¿Escribís?  

BC: Si , solo escribo letras para mis canciones. 

LLTV: ¿Y en qué circunstancias escribís? 

BC: Lo hago en soledad, en compañía, en la playa, en el campo, en mi casa, en el avión… da igual donde me pinta y salen. 

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción? 

BC: Trópico de Cáncer  de Henry Miller.  

LLTV: ¿Pero por qué te defraudó? 

BC: Fue un libro que arranqué con gusto y después terminó aburriéndome…me defraudó.  
 
 
 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría componerle una canción?  

BC: A Severino di Giovanni de Osvaldo Bayer 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría invitar a comer en su casa, pasar un buen momento y de paso conocerlo un poco más a fondo?  

BC: Al mismísimo  Severino di Giovanni. 

LLTV: Guitarrista con el que te identificás. 

BC: Mike Jones. 

LLTV: ¿Qué significó haber sido guitarrista de Luis Alberto Spinetta?
 
BC: Una experiencia inolvidable. Verdaderamente inolvidable. 

LLTV: ¿En qué circunstancia tuviste la primera sensación que ibas a ser guitarrista? 

BC: Desde el primer momento que toque en vivo en un bar. 

LLTV: Próximo proyecto en el que está trabajando 

BC: Mi nuevo disco. 

LLTV: ¿Podés adelantarnos algo? 

BC: Está en progreso…armando maquetas  y grabando bases al momento.  

LLTV: ¿Tenés una opinión formada con respecto a la nueva Ley de Medios Audiovisuales? 

BC: Me encuentro de acuerdo con esa ley, me resulta un avance importante en la sociedad argentina. Aunque considero, que tal ley puede ser un arma de doble filo… de acuerdo a cómo se utilice.


Entrevista: Walter Gómez
Fotografía: Matías Fuentes

Baltasar Comotto es considerado para quien realizó esta entrevista el mejor guitarrista de esta parte del mundo. Baltasar es el actual violero de la banda del Indio Solari, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, y fue el último guitarrista que acompañó a Luis Alberto Spinetta. Esto lo dice casi todo. La noche que tocó con Luis en Velez con las  Bandas Eternas me quedé con una sensación muy particular, Baltasar Comotto cierra esa noche con un solo de viola. Pavada de lujo en la noche mas especial de Spinetta.
Baltasar Comotto lleva dos discos en su haber, Rojo y Blindado.
 

viernes, 19 de julio de 2013

ENTREVISTA LITERARIA AL ACTOR JORGE ACEBO


LLTV: Los tres libros más importantes que hayas leído, o que mayormente te hayan construído como individuo. 

JA: En mi adolescencia, leía mucho teatro. Siempre leí teatro. Pero calculo que fuera de los textos teatrales, uno de mis libros favoritos en esa época fue  El diario de Ana Frank . Me cautivó. Me transportó a su mundo y a sus padecimientos. Se me ponía la piel de gallina al leerlo. Me hacía pensar en las conflictividades desde los otros y me llevó a leer un poco más de historia para entender el contexto, que es algo que hoy uno hace automáticamente cuando comienza a investigar algo. Pero Ana Frank ya lo consiguió mucho tiempo antes. Luego, recuerdo haberme apasionado mucho al conocer a Stanislavski. Recuerdo que cuando leí El trabajo del actor sobre sí mismo no podía creer lo que había sido esa cabeza y cuánto camino nos abría a todos los que nos dedicamos al teatro. Conocer a Konstantín comenzó a cambiarme la vida. Y lamento ser tan perseverante con el mundo del teatro, pero cierto es que el teatro es lo que cambió mi vida y la cambia día a día. Y por eso el tercer libro que elijo es el de mi gran maestro, a quien respeto  y admiro profundamente, el señor Raúl Serrano, Dialéctica del trabajo creador del actor. Aunque seguramente Raúl preferiría que hablase de sus libros más nuevos, este es el que me hacía sentir que sus palabras vivían en mí como cuando tomaba clases con él. Me conectaba con mi pasado y con todo lo bueno que espero haber adquirido de un ser tan admirable. 

LLTV : ¿En qué circunstancia tuviste la primera sensación de que tu carrera iba a estar ligada al teatro? 

JA: Lo supe desde siempre. No sé como explicarlo. Tuve la suerte de saber siempre qué era lo que quería para mi vida. Tal vez esa sensación que mencionás, la tenía cuando jugaba durante horas solo en la casa de mi abuela con un retablo y más de una veintena de títeres, que fueron los primeros actores que me inspiraban para escribir historias cuando tenía nueve o diez años. 

 LLTV : ¿Último libro que leíste, Jorge? 

JA: Puedo llegar a ser monotemático, pero es que no tengo mucho tiempo para una lectura de distracción, entonces aprovecho el poco tiempo que tengo leyendo lo que necesito leer y, además, me gusta o me sirve para lo que hago. En estos momentos termino de leer un libro de ensayos teatrales editado por Osvaldo Pellettieri. Pertenece a una colección de libros que se llama Estudios de teatro iberoamericano y argentino  y el que acabo de leer se denomina  Itinerarios del teatro latinoamericano .
 

LLTV : ¿Escribís?  

JA: Sí, escribo solo textos teatrales.
 
 
LLTV : ¿En qué circunstancias lo haces?
 
JA: La circunstancia siempre es la misma: de madrugada. La noche me genera la tentación del placer de escribir. Durante el día los pensamientos se ocupan de otras cosas, pero los personajes tienen impunidad de apoderarse de mi cabeza en la madrugada, donde no tengo que estar pensando en otras cosas terrenales y puedo inmiscuirme en sus mundos.
.

LLTV : ¿A qué personaje de qué libro te gustaría representar en una obra ? 

JA: Creo que a muchos. Esta pregunta me cuesta un poco más. Pero si tengo que responder ahora, así, en este momento se me ocurriría « Made in Lanús », de Nelly Fernández Tiscornia. Siempre me gustó el personaje de Osvaldo. Siempre me gustan los personajes secundarios. Los quiero mucho. Me parece que son fundamentales y a veces no se les da la importancia que merecen. Creo que la sensibilidad de Osvaldo y su conflicto, serían razones suficientes para adentrarme en la historia. 
 
 

 LLTV : ¿Con qué personaje de qué libro te sentarías a tomar un café y por qué? 

JA: Si puede ser un té (no tomo café), lo haría con Adán y Eva, de El diario de Adán y Eva , de Mark Twain. Me encantan. Me producen mucha ternura. Es más, hasta les preparo yo el té y la mesa dulce.
 

LLTV : ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción?  

JA: ¡Uffff! No. Y sinceramente, si me acordara, no sé si lo diría. Creo que uno tiene que tomar de todo, algo.
 

LLTV : Jorge, ahora te encontrás presentando Cuando el tiempo está Después en el teatro Payró y hace un tiempo lo estuviste estrenando en España. Ahora estas volviendo a viajar nuevamente ¿Entre tanto ir y venir, cómo encontrás al país, a la Argentina, en este momento?

JA: Es difícil de responder, principalmente porque amo este país. Yo me siento muy cómodo en mi país y veo a la gente mucho mejor que muchos años atrás. Creo que se ve una mejor “salud mental” en los argentinos en este momento. No podría comparar Argentina con Europa, porque no sería justo. Es por eso que creo que lo mejor es compararla con ella misma en otras épocas en que me tocó vivir. ¿Y qué querés que te diga? Yo la veo mejor. 

LLTV : ¿Jorge, contanos un poco cómo trabajaste la adaptación de  La vida es Sueño  y trazar un parámetro entre el encierro de un niño y la relación entre padre e hijo. 

JA: Desde hace años que tenía muchos deseos de trabajar con  La vida es sueño . Me tentaba muchísimo. Me parece uno de los textos más destacados del teatro del mundo. Esa pasión, ese desgarramiento, esos personajes… Siempre me tentó. Pero al mismo tiempo no tenía ganas de dirigir un clásico, así que empecé a pensar en cómo sería una versión contemporánea de La vida es sueño  que yo tuviese ganas de contar. Pensaba en que querría que fuese latinoamericana. Y así comenzaron a aparecer en mi cabeza las imágenes. Un barrio, González Catán. Una casa. Unos seres. Y la posibilidad de pensar en la crueldad de un encierro. Un personaje que decide encerrar a otro y criarlo en cautiverio 17 años. Algo que podría sonar espeluznantemente espectacular, pero que lamentablemente no lo es. Es mucho más real de lo que creemos. Escribí la obra. El destino luego me hizo viajar a Alemania. Respiré esos aires. Me conecté con otras personas y otras historias y, luego, retomé la corrección de la escritura con sensaciones, imágenes y sentimientos que había vivido allí. Respecto de la relación del padre y el hijo, es que el padre es quien lo encierra y las razones las contamos en la obra y de eso no puedo hablar mucho para no develar. Perdón… 

LLTV : ¿Cuáles son tus proyectos Jorge, de acá hasta fín de año ? 

JA: Estoy ensayando otro material y con un par de ideas más para trabajar también. Pero en este momento, mi proyecto principal es disfrutar de Cuando el tiempo está después, que es un hijo del esfuerzo. Dos años con ganas de hacerla en Argentina. Logré estrenarla en España antes que acá. Dos meses de charlas y encuentros buscando el elenco que quería. Nueve meses de ensayo… Y luego de todo esto, juro que ahora quiero disfrutar…
 
 
Nota de La Letra: Desde julio subió a escena “Cuando el tiempo está después”, versión libre y  contemporánea de “La vida es sueño” de Pedro Calderón de la Barca. En esta oportunidad Jorge Acebo, autor y director de la obra, obtuvo el reconocimiento del Fondo de Ayudas para las Artes Escénicas Iberoamericanas para la coproducción con España en enero de 2012. Las funciones se realizarán los días viernes de julio y agosto, a las 21.30hs, en el Teatro Payró, San Martín 766.
 
Agradecemos a Marisol Cambre (Prensa).