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lunes, 9 de septiembre de 2019

ENTREVISTA LITERARIA A LA ACTRIZ Y AUTORA SANDRA CRIOLANI


ph: Anahí Sinatra



LLTV: ¿Podrías mencionar los tres libros más importantes que hayas leído, o que mayormente te hayan constituido como persona?

SC: La Biblia, que en mi adolescencia me llenó de preguntas y me hizo descubrir que frecuentemente las respuestas no pueden ser explicadas, al menos con palabras; “Medea”, la obra de Eurípides que despertó en mí la conciencia de una pasión por lo trágico; y “Cuentos de amor, de locura y de muerte” de Horacio Quiroga, lectura que hice a muy temprana edad y que me impresionó al mismo tiempo que me activó mucho la imaginación y la atracción por el realismo mágico.

LLTV: ¿Último libro que leíste?

SC: El último libro que leí completo creo que es “Enero”, una novela muy sensible y hermosa de Sara Gallardo, autora argentina. Me cuesta terminar de leer los libros porque siempre tengo varios empezados a la vez. Ahora tengo unos tres libros abiertos, ¡por no decir cinco o seis! Uno de ellos, que está siendo muy significativo y poderoso para mí, es “El silencio habla”, de Eckhart Tolle. Es un libro de mucha sabiduría espiritual, para saborear de a poco: a veces leo sólo dos párrafos y me es suficiente… entonces lo cierro, pero en mi interior sigue abierto un rato más. Otro libro que estoy leyendo es “Gestualidad Japonesa” de Michitarō Tada, un ensayo muy interesante sobre ciertos usos y costumbres de los japoneses. Me intriga e interesa mucho cómo los sentimientos humanos, supuestamente universales, tienen formas tan diferentes de expresión (la manera en que los japoneses se comunican gestualmente es muy diferente a la nuestra y a la de los occidentales en general) y cómo, a su vez, esa expresión denota diferentes maneras humanas de sentir o percibir el mundo. También estoy leyendo un libro en inglés, historias clásicas de detectives, “Classic detective stories”, y lo hago precisamente para practicar el idioma. Los otros que siempre tengo en la mesita de luz disponibles para la lectura y que responden a que suelo tener sueños muy lúcidos, llenos de imágenes, sensaciones y a veces canciones, son “El yoga de los sueños” de Namkhai Norbu Rimpoché y “The Dream Dictionary from A to Z” (El Diccionario de os sueños de la A a la Z). Por último, un libro que tengo muy a la vista y abro para leer una página o capítulo por día, es una especie de biblia: “Un curso de Milagros”. 

LLTV: ¿En qué circunstancias escribís, cuales son los momentos?

SC: No tengo algo sistematizado con respecto a la escritura, ni siquiera considero que haya conquistado el hábito de la escritura. En mi caso es más bien compulsiva. Suele sucederme a la noche, cuando me acuesto y cierro los ojos en silencio, que de repente algunas ideas antes desordenadas se me acomodan y toman forma y me hacen abrir los ojos y prender la luz inmediatamente para agarrar el cuaderno y el lápiz que dejo al lado de la cama; otras veces escribo apenas me despierto, ya sea a la mañana o durante la noche, para no olvidarme de algún sueño significativo que tuve y dejarlo asentado en papel. Y, otras veces, cuando trato de comportarme mas disciplinada conmigo misma, lo hago durante el día (generalmente a la tarde): me siento y me obligo a ordenar y a dar forma a las ideas, escribiéndolas. En general lo que escribo parte en realidad de imágenes que aparecen en mis sueños, o que se me configuran a partir de algo que veo, leo, o de música que escucho. Con esas imágenes, combinadas con la impresión o sensación que me generan, armo una idea o concepto. Casi siempre acompaño las palabras con dibujos, si escribo en un cuaderno, o con fotos o imágenes de pinturas, si escribo en la computadora.


ph: Anahí Sinatra

LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué?

SC: Platero y yo”. ¡Ay!, ese libro me conmueve mucho. Combina para mí una historia de herencia familiar con el nivel poético de Juan Ramón Jiménez, que me atraviesa de una manera muy especial. Una historia simple y sencilla, relatada con una sensibilidad muy grande: El hombre (que bien podría ser también “la mujer”) en estado de contemplación de la naturaleza. Habla de vínculos amorosos muy profundos con el animal, especialmente con el burro “Platero”, con la naturaleza en estado silvestre, y consigo mismo. Siempre me transmitió sensación de salvajismo, plenitud y libertad. Cuando llegó a mí el objeto- libro “Platero y yo”, a mis cuatro o cinco años, ya tenía escritos en la primera página dos nombres de anteriores dueñas. La primera había sido mi madre. Había sido su libro de literatura en la primaria, y después (habiendo sido cubiertas sus tapas con un papel de forrar con dibujos de Sara Key) había pasado a ser el libro de lectura escolar de mi hermana mayor. Mi primer encuentro con “Platero y yo” fue a través de ella. Yo no sabía leer todavía, entonces, antes de dormir, mi hermana me leía algunas páginas, y después las comentábamos: yo le hacía preguntas y ella se las ingeniaba para respondérmelas y armábamos nuevas historias que salían de ese mundo silvestre y puro que me había llegado al alma. Al día siguiente yo hacía dibujos de Platero entre los cardos y las flores del campo. Cada vez que lo vuelvo a leer me conmueve hasta las lágrimas.

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura?

SC: Una de las manías que tengo en el ejercicio de la lectura tiene que ver con algo que ya comenté, que es tener muchos libros abiertos a la vez, y por eso tardar mucho tiempo en terminarlos. Otra, es que cuando hay algo de lo que estoy leyendo que no comprendo del todo, no puedo seguir y tengo que leerlo de nuevo tantas veces como me sea necesario hasta entenderlo (o encontrar al menos la propia interpretación). A veces vuelvo muchas páginas atrás para releer algún párrafo que me quedó en el tintero, o releer quizás quince, veinte páginas. 

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tomar un café, y por qué?

SC: A Seymour, uno de los hermanos Glass, que aparece tanto en “Franny y Zooey” como en “Seymour: Una introducción”, y creo que en otros de los cuentos de J. D. Salinger. Porque lo imagino como un tipo fuertemente deprimido pero con mucho ingenio y sentido del humor, inteligente, enigmático y muy magnético. Lo invitaría para que venga ahora, después de su muerte, a tomar un café conmigo. Le preguntaría para qué se suicidó, de qué le sirvió en vida su inteligencia y astucia, y qué siente ahora. Querría saber de qué cosas (si las hay) que en vida se tomó tan en serio y por las que sufrió tanto, ahora puede reírse. Y también me encantaría que él me haga preguntas.


ph: Anahí Sinatra

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a comer en tu casa dispuesta a divertirte y pasar un buen momento, y por qué?

SC: A Alicia, la del país de las maravillas. Me parece una “flashera”, muy divertida. Evidentemente su mundo inconsciente y onírico es muy basto, y creo que podríamos hacernos buenas amigas, tener charlas muy interesantes y divertirnos mucho compartiendo un fernet con coca en tazas de porcelana gigantes.   

LLTV: ¿Recordás haberle leído a alguien en voz alta alguna vez, haber sostenido una lectura compartida, fuera del marco de lo que son los ensayos teatrales o de filmación?

SC: ¡Sí! A mis sobrinos (Octavio y Ramiro). Cuando ellos eran muy chiquitos y todavía no sabían leer, muchas veces que iba a Oncativo (Córdoba), mi pueblo natal y donde vive gran parte de mi familia, se quedaban a dormir en la casa de mis papás, y antes de dormir les leía cuentos. La mayoría de esos cuentos eran los que yo leía en mi infancia. También, en algunos viajes en auto con mi ex novio, llevábamos libros de Olga Orozco y, mientras él manejaba, yo leía poemas y poesías en voz alta.

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción?

SC:On the road”, De Jack Kerouac. Sé que muchos me van a detestar por esta opinión, ¡ja!, porque es un libro que tiene muchísimos buenos adeptos. Y también sé que lo dejé antes de llegar a la mitad, por lo que no tengo autoridad para criticarlo. Pero me lo regaló alguien que amo, respeto y admiro mucho, y varias otras personas me habían hablado de él como un libro paradigmático que les marcó un antes y un después, entonces mis expectativas estaban demasiado elevadas, así como mi ansiedad por ser “capturada” por esta lectura. Y, como no me sucedió eso, me defraudó fuertemente, me frustré con esa lectura y empecé a verle el lado negativo al relato. Después me di cuenta de que en realidad mi lectura estaba llena de prejuicios, y que debía dejarla para otro momento. Aún la tengo pendiente. Quiero arrancarlo de nuevo, desde el comienzo, así que lo haré en cualquier momento. 


ph: Anahí Sinatra

LLTV: ¿Cómo llega por lo general un libro a tus manos? ¿Sos de las lectoras que esperan una recomendación o te gusta meterte en las librerías en búsqueda de algo que te atraiga?

SC: Me gusta leer en papel y además me encantan los libros como objetos. Entonces, muchas veces entro a librerías y la atracción primera suele ser visual. Después obviamente miro de qué se trata, quién es el autor, y decidir si lo llevo. Otras veces voy tras una recomendación, a pedir un libro en concreto, y suelo pedir recomendaciones a los libreros. (En los últimos dos años aproveché mucho la hermosa Feria del Libro que tenemos en Buenos Aires para curiosear, conocer autores y comprar buena cantidad de libros.) Por otra parte, en realidad, muchos de los libros que tengo en casa son regalos de gente muy querida. A través de ellos he conocido autores alucinantes que quizás por motus propio no hubiese elegido.

LLTV: “La Patada del Camello” es una obra que escribiste y protagonizaste junto a tu colega Sofía González. ¿Cómo se hace para escribir de a dos?   

SC: La verdad es que es la primera vez que comparto escritura con alguien, y hasta ahora la única. Fue un proceso hermoso, con ciertas dificultades, pero también muy interesante y enriquecedor. Yo disfruto mucho del trabajo en equipo. Con Sofía encontramos de modo orgánico una dinámica que a ambas nos funcionó muy bien, que intercalaba la escritura individual con la compartida. Eso nos permitió concentrarnos cada una en lo que queríamos decir y, a la vez, dejar que eso se modificara a partir del encuentro con la mirada de la otra. De ese encuentro resultó una nueva escritura que implicó discusiones y acuerdos, no sólo a nivel conceptual, sino también estético y formal. Por supuesto, el famoso “ego” se pone todo el tiempo en jaque en un proceso de estas características, y eso creo que fue uno de los puntos más enriquecedores. Pero también fue muy divertido. A mí me estimulaba mucho la imaginación leer lo que Sofi traía escrito, porque venía de una proceso mental y creativo muy diferente al mío, y me abría la cabeza y me invitaba a seguir imaginando a partir de su propuesta (creo que a las dos nos pasaba algo parecido). A medida que avanzábamos con la escritura, ambas nos íbamos entusiasmando cada vez más con lo que estábamos creando. Disfruté y aprendí muchísimo ese proceso con “La patada del camello”. 


LLTV: Este fue un año profesional de gran salto para vos, creo. Fuiste protagonista de la película “El Kiosco” junto a Pablo Echarri, y protagonizaste una obra teatral que tuvo enorme repercusión como “La Patada del Camello” (Obra que cubrimos en nuestro espacio de La Letra). En los dos trabajos, las temáticas son muy sensibles y fueron muy elogiados. Más allá de que ya venías ocupando un lugar en televisión y teatro, ¿Este se puede decir que fue el año de mayor crecimiento desde lo profesional?

SC: Este es un año de mucho crecimiento para mí, sin dudas. Tanto a nivel personal como profesional, siento que estoy en un momento de mucho aprendizaje y maduración, de ver y sentir cómo lo aprehendido de distintas fuentes (maestros, experiencias, mucho trabajo) están en mí como un capital cada vez más sólido, y empieza a expandirse de manera cada vez más rápida y significativa. Y creo que este capital, estos frutos (de mucho esfuerzo y disfrute) que estoy cosechando me dan confianza y fuerza para seguir trabajando y creciendo con mucho más entusiasmo y placer.  La patada del camello” es uno de mis proyectos más importante, del que me siento muy orgullosa, ya que soy una de sus progenitoras. Pero también puedo decir que estoy muy contenta y absolutamente agradecida con todos los proyectos de los que hoy formo parte (como la peli “El Kiosco” y la obra de teatro “Hombres y Ratones”), y de los grupos humanos con los que comparto el trabajo con mucha confianza y pasión.

LLTV: Hoy estás protagonizando “Hombres y Ratones” los viernes 23 Hs en El Portón de Sánchez, en Sánchez de Bustamante 1034, CABA. ¿Con qué se va a encontrar el espectador?

SC: En “Hombres y Ratones”, el espectador se va a encontrar con la pampa argentina de 1968, donde dos peones golondrina (protagonizados por Juan Luppi y Ramiro Méndez Roy, también productores ejecutivos) que sólo se tienen el uno al otro, viajan por el país con la ilusión de juntar el dinero suficiente para arrendar su propia chacra y así acabar con la miseria que arrastran, pero la crudeza del mundo pone a prueba la amistad tan singular que hay entre ellos. La obra habla del amor, de la amistad, de la explotación del hombre por el hombre y de un mundo sensible que subyace del mundo llano y hostil en el que viven los seis personajes de esta fantástica versión de Lisandro Fiks (quién además dirige junto a Gustavo Luppi) basada en la novela de John Steinbeck, que hoy se monta por primera vez en Argentina. Creo que es una obra que invita a la reflexión sobre temas sociales tan antiguos como actuales, y a adentrarse en una sensibilidad especial dada por los sentimientos y los vínculos humanos.  

LLTV: ¿Habra reposición de “La Patada del Camello” este año?

SC: Habrá una tercera temporada de “La Patada del Camello” en Buenos Aires, por supuesto, y lo más probable es que sea en el 2020. También hay muchas probabilidades de que hagamos una temporada el próximo verano en Mar del Plata, pero aún no está confirmada. El público nos acompañó muy fiel y amorosamente en las dos primeras temporadas, y esperamos con mucha fe que nos siga acompañando en las que se vienen. 

LLTV: ¿Proyectos en que estés trabajando para lo que queda del año?

SC: Acabo de terminar de rodar un nuevo largo, “El cuento del tío”, escrito y dirigido por Ignacio Guggiari. Es una comedia negra muy divertida protagonizada por Luis Ziembrowski, Alejandra Flechner, Martín Slipak, Silvia Pérez y Mónica Villa, entre otros grandes actores y actrices. Tiene fecha de estreno para la primera mitad del 2020. Por otro lado, además de continuar con las funciones de Hombres y Ratones, ahora estoy trabajando en un boceto de guión para mediometraje. También hay otros proyectos de teatro y de cine que están definiéndose, pero lo mas probable es que sean para estrenarse en 2020.



Foto: Anahí Sinatra @anahisinatra
Producción: Sandra Criolani y Anahí Sinatra
Makeup y peinados: Gaby López @gabylopezmake  

Entrevista: Walter Gómez


lunes, 3 de junio de 2019

ENTREVISTA LITERARIA AL PRODUCTOR Y DIRECTOR GATO MARTÍNEZ CANTO





LLTV: ¿Último libro que leíste?

GMC: Previo al estreno de “Bailar la sangre”, releí el Romancero Gitano de Lorca. Estoy leyendo también la poesía de Miguel Hernández. En estos momentos estoy a full con la ¿mal llamada? ¿Bien llamada? Generación del 27. La vigencia de todos ellos, es impresionante. En el castellano me parece que es lo último más disruptivo, sumando a Rubén Dario.

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura?

GMC: En una época tomaba notación marginal. Si no tenía un lápiz en la mano no podía leer… ahora se me están yendo las mañas. También acostumbraba a que me de culpa si no terminaba un libro. Ahora no..


LLTV: ¿Recordás haberle leído a alguien en voz alta alguna vez, haber sostenido una lectura compartida, fuera del marco de lo que son los ensayos teatrales?

GMC: Si, una experiencia maravillosa en un taller sobre lo “fantástico”, brindado por Liliana Bodoc. Fue intensivo, en un fin de semana, y uno de los mejores fines de semana de mi juventud. Me sentí tan feliz.
Aparte, todos los jueves, cuando doy clase en la material “Metodología de la Planificación en Comunicación” (Cátedra Zucchelli – UBA), previo a que arranque la clase propiamente dicha, leo una poesía o invito a leer una poesía. La verdad, es que me repito mucho, es como que tengo probados los poemas que funcionan los jueves, 21 hs. (jajaja). Éste año, cuando arranqué la cursada, me pasó algo muy lindo que es que, sin presentarme, arranqué a leer, y cuando terminé los alumnos pensaron que iba a pasar la gorra. Ahí recién me presenté y arranqué con la clase.


LLTV: Los últimos años fueron difíciles para toda actividad cultural en general. Qué perspectivas tenés  considerando que este es un año electoral.

GMC: Soy un anti neo liberal confeso y profeso. Creo que lo peor que le pasó a nuestro país a nivel político desde la vuelta de la democracia, es el gobierno de Cambiemos. Salvo por los muertos del pueblo, lo considero peor que el gobierno de De La Rúa. Lo complejo es preguntarse por qué llegamos a eso. ¿Qué nos pasó? Vienen unos años muy duros y complejos, donde la batalla será cultural o no será, en parámetros de Gramsci.  Creo que tenemos que militar un cambio de gobierno, y luego militar una mirada histórica. Darnos cuenta, de una vez por todas, que éste país mitrista es el fracaso de la batalla de Pavón.


  
LLTV: Este jueves 30 de mayo se estrenó tu nueva película “Bailar la Sangre”. ¿Con qué se va a encontrar el público?

GMC: Con una adaptación libre de Bodas de Sangre, y una película llena de amor y alegría.

LLTV: Ya habían trabajado juntos con Eloísa Tarruella una película anterior “El Objeto de mi amor” (Casi un testimonio documental). ¿Existen vínculos entre aquél material y esta nueva película?

GMC: Con Eloísa Tarruella, la codirectora, nos conocemos mucho. Hay un método de trabajo y un entendimiento, pero no hay una línea directa. Acá nos entregamos a Lorca de lleno.

LLTV: Fuiste el productor ejecutivo de “El Kiosco” la última película de Pablo Echarri. ¿Qué te dejó esa experiencia?

GMC: Me dejó una alegría inmensa y una película maravillosa, que la gente la reivindica en cada función. También una suerte de maestría al hacer una película de ficción en un contexto completamente adverso para la cultura. Hasta desde el punto de vista económico. Una película tiene un “spam” de creación y desarrollo de aproximadamente 2 años y medio / 3 años. Cuando arrancamos con la película tuvimos un rodaje con una paridad de dólar peso a 18 pesos, y la estrenamos con un dólar a 39 pesos. Con eso planteo todo un escenario para la producción y la industria audiovisual.  


LLTV: ¿Otros proyectos que estes trabajando y se puedan contar?

GMC: En vísperas de dos estrenos más, Espejos Rotos, que voy como productor (Una hermosa película de tango, con dos protagonistas europeos), y Los Indalos, donde retratamos la vida de Aurora Sanchez Nadal, en formato de road movie documental. Aurora tiene a su hermano y a su hijo detenidos y asesinados en el intento de copamiento de la Tablada, en 1989. Su hijo Iván, es un desaparecido en democracia, y sus restos no se encuentran hasta el día de hoy. Estoy también viendo si estreno éste año una película sobre los juegos de rol, o si la estreno en el 2020. Y escribiendo el guión de una adaptación de Yerma, de Lorca también; y mi primer guion de ficción.  



 "Bailar la sangre"
Estreno: 30 de mayo

Funciones: 19 h.
Cine Gaumont Espacio INCAA Km. 0 (Av. Rivadavia 1635, CABA)

domingo, 26 de mayo de 2019

ENTREVISTA LITERARIA AL DRAMATURGO Y LICENCIADO EN FILOSOFÍA HÉCTOR LEVY-DANIEL






LLTV: ¿Podrías mencionar los tres libros más importantes que hayas leído, o que mayormente te hayan constituido como persona?

HLD: A los catorce años, yo estaba en tercer año de industrial, un profesor de una materia que era el equivalente de “Instrucción Cívica” nos pidió que leyéramos República de Platón. Yo me dediqué a leer el libro entero y asimilé lo que pude. Fue muy importante para mí. La cantidad de notas y referencias de esa edición de Eudeba, me estimularon a continuar en un sentido definido, al punto que puedo considerar que mi carrera comienza con ese libro en ese momento.
Otro libro muy importante fue Historia Universal de la Infamia, que significó para mí el ingreso a la literatura de Borges, que me ha acompañado toda mi vida y que significa para mí una influencia decisiva de la que jamás pude ni quise desprenderme. Aunque pocas veces lo menciono, la obra entera de Borges creo que constituye la matriz de mis textos.
Y el tercer libro que puedo mencionar es Razón y Revolución de Herbert Marcuse, que significó para mí el acercamiento más sistemático a las obras de Hegel y Marx, dos autores que me ayudaron muchísimo a cambiar mi manera de considerar la realidad. La noción de contradicción me parece clave y no hay manera de que no vea todo lo que me rodea en términos que implican contradicciones. Y creo que mi en mi tarea como dramaturgo y director esta noción de contradicción ha jugado un rol preponderante.

Por supuesto, hay muchísimos más autores y libros: Dostoievski, Kafka, Tolstoi, Brecht, Chejov, Cortázar, Benjamin, Beckett, Pinter, Sebald, supongo que la lista es extensísima. Y todos me han marcado de una manera absoluta.


LLTV: ¿Último libro que leíste?

HLD: Los ojos del tigre, de Germán Rozenmacher.

LLTV: ¿En qué circunstancias escribís, cuales son los momentos?

HLD: Es difícil para mí contestar a esta pregunta. Siento que escribo todo el tiempo. Permanentemente tomo notas en mi libreta o en un cuaderno. Estas notas pueden dar origen a una obra o a un ensayo u otro tipo de texto, o pueden servir para avanzar en una obra o cualquier otro trabajo que ya haya comenzado. Y sobre la base de estas notas es que después, ya en soledad en mi estudio, puedo dedicarme a escribir de manera “convencional”. Trato de escribir periódicamente, pero para mí no es sencillo porque la lectura se me presenta como una tarea ineludible y muchas veces postergo la escritura para poder leer. Como digo siempre, la lectura y la escritura se van realimentando mutuamente hasta consolidar un círculo que me mantiene en permanente actividad. La lectura es para mí una actividad vital desde que soy muy chico. Me puedo imaginar sin escribir durante un tiempo prolongado (aunque trato de que eso no suceda nunca). Pero no puedo imaginarme que pueda pasar un solo día sin leer.


LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué?

HLD: Discursos interrumpidos, de Walter Benjamin. Porque contiene las famosas Tesis sobre filosofía de la historia (que amplía en otro libro que se titula El concepto de historia), y que para mí son determinantes ya que consideran la necesidad de darles la voz a quienes fueron derrotados a lo largo de la Historia, con el objeto de redimirlos, ya que a pesar de que están muertos están esperando que los salvemos desde el presente. Una idea absolutamente extraordinaria, un faro que me sirve de guía. Muchísimos de mis textos teatrales tienen que ver con esta idea.

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura?

HLD: Manías es una manera simpática de decirlo. Creo que es mucho peor que eso. Necesito un lápiz automático, con minas 2b, que son blandas y sirven para subrayar. No puedo leer sin subrayar, y no puedo subrayar sin escribir a los costados una especie de síntesis de lo que leo en cada párrafo. Así, a medida que leo, voy construyendo en los márgenes una especie de resumen del libro. Por supuesto, esto lo hago mucho menos con los libros de ficción, sea narrativa o teatro. Pero no puedo comenzar a leer lo que sea sin saber que cuento con un lápiz. Y tengo muchos lápices automáticos con sus respectivas minas 2b. Muchas veces, cuando el libro me interesa mucho, lo termino fichando en la computadora. Es así como tengo decenas de libros fichados. Y estas fichas me sirven para abordar después cualquier trabajo.

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tomar un café, y por qué?

HLD: En principio, a dos: a Ana Karenina, para preguntarle si no había otra salida que aquella por la cual se decidió; y a Fausto, para que me cuente cómo es que llegó al punto de tener el saber y sin embargo pudo darse cuenta de que lo importante es vivir.

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a comer en tu casa dispuesto a divertirte y pasar un buen momento, y por qué?

HLD: A Puck, de Sueño de una noche de verano. Para que me enseñe sus fórmulas de encantamiento.

LLTV: ¿Recordás haberle leído a alguien en voz alta alguna vez, haber sostenido una lectura compartida, fuera del marco de lo que son los ensayos teatrales?

HLD: No, no me puedo imaginar una lectura compartida, para mí la lectura es una especie de ceremonia íntima, un ritual que se repite cada día y requiere de una preparación previa. Y en los ensayos, la verdad es que no recuerdo haber leído demasiado: quienes leen, en principio, son los actores y después, cuando ya saben la letra, son los que la repiten.

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción?

HLD: La verdad que no. No logro recordar los libros que me defraudan. Lo malo es que aunque me dé cuenta de que me está defraudando, sigo leyendo hasta el final. Es muy difícil que abandone un libro voluntariamente.


LLTV: Los últimos años fueron difíciles para el teatro, y para toda actividad cultural en general. Pero específicamente respecto al teatro, qué perspectivas tenés  considerando que éste es un año electoral.

HLD: Acabo de terminar de escribir una nueva obra que en breve empezaré a ensayar y está protagonizada por tres mujeres. Y ya estoy ensayando otra obra basada en la propia vida de las actrices protagonistas. Es también muy probable que ensaye una obra mía que está sin estrenar y que escribí hace ya mucho tiempo. Dirigir es tan importante para mí como escribir y necesito estar siempre en vías de concretar algún proyecto. No me puedo imaginar inactivo. Y la verdad es que no tengo en cuenta cuál es la situación: si todo está bien, me parece que es un buen momento para ensayar y estrenar; y si todo está mal, ensayar y estrenar es una manera de enfrentar y resistir lo malo que nos toca vivir.



LLTV: Eudeba acaba de editar tu nuevo libro “De un siglo a otro” Cinco obras teatrales. ¿Con qué material nos vamos a encontrar, si nos podés contar?

HLD: Lo que tienen en común las obras es que todas tuvieron importantes reconocimientos. Las piezas contenidas en el libro son Memorias de Praga que estrené bajo mi dirección en el Centro Cultural San Martín hace más de 20 años, y luego repuse en el teatro IFT donde se mantuvo en cartel durante todo el año y donde la repuse cuatro años más tarde bajo el auspicio de la Fundación Memoria del Holocausto. Esta obra obtuvo el Premio FAIGA (de la Federación Argentina de Industrias Gráficas). La acción de esta pieza tiene lugar alternativamente en la Buenos Aires contemporánea y en la Praga invadida por los nazis; Serena danza del olvido, que ganó el Premio Argentores y el Tercer Premio Municipal y que antes fue editada en México en la Revista Tramoya y se estrenó el Teatro del Pueblo también bajo mi dirección. Esta obra tiene como tema de qué manera la amnesia de una parte de la sociedad hace posible el exterminio; Poker, que aunque ganó el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes y el Segundo Premio Municipal, sigue esperando ser estrenada en un teatro oficial. En esta obra, cuatro hermanos juegan al poker mientras transcurren momentos fundamentales de la vida de uno de ellos; Resplandor, que fue escrita especialmente para un concurso organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (bajo la gestión de Aníbal Ibarra) que se llamó “Historias bajo las baldosas”, donde obtuvo el Primer Premio, y fue estrenada en el Centro Cultural Rojas bajo la dirección de Anahí Martella. Esta obra tiene lugar en un túnel que en algún momento unía el hospital Moyano con la estación Constitución; y por último, Dinero. Heptalogía, que se estrenó en el teatro Patio de Actores bajo mi dirección y la de Clara Pizarro, que ganó el Primer Premio Municipal y que tiene por tema el modo en que el dinero, sin que tengamos plena conciencia, atraviesa todos los vínculos humanos.

LLTV: ¿“De un siglo a otro” lo lleva al lector a pensar la realidad contemporánea desde el teatro, casi a modo de ensayo?

HLD: No, no. Aunque creo que las obras deben tener contenido, “densidad de sentido” como digo siempre, lo que más me interesa al escribir teatro es producir ficción. En todo caso, si alguien considera que el contenido de estas obras puede ser objeto de un ensayo que analice y multiplique los significados, como afortunadamente sucede, mucho mejor. Pero las obras son ficciones para ser encarnadas por actores en el espacio escénico, muchas veces bajo mi propia dirección. El título tiene más que ver con una selección de cinco obras, sobre casi tres decenas, la primera de las cuales la escribí en 1996, la segunda en 2000, la tercera en 2001, la cuarta en 2005 y la última en 2010. Es decir, el título pretende describir una trayectoria en la que pude cruzar a través de mis obras, del siglo XX al siglo XXI.

Héctor Levy-Daniel es Dramaturgo, director teatral, docente, investigador, guionista, licenciado en filosofía.


Entrevista: Walter Gómez

miércoles, 22 de mayo de 2019

ENTREVISTA LITERARIA AL DIRECTOR Y DRAMATURGO GUILLERMO SALZ





LLTV: ¿Podrías mencionar los tres libros más importantes que hayas leído, o que mayormente te hayan constituido como persona?

GS: La consagración de la primavera (Alejo Carpentier), 100 años de soledad (G García Márquez; el cuento “La autopista del sur” (Julio Cortázar)

LLTV: ¿Último libro que leíste?

GS: La saga completa de Elena Ferrante sobre las Dos amigas.

LLTV: ¿En qué circunstancias escribís, cuales son los momentos?

GS:  No soy ordenado ni metódico, escribo por impulsos. Un personaje o una situación conflictiva se me impone de pronto (vaya uno a saber porqué) y ahí corro a la computadora, no importa la hora ni el lugar, no necesito concentración, siempre hay gente a mi alrededor que me habla, me pregunta qué voy a cenar, si vamos al cine el sábado. Son mis “condiciones de producción”.

LLTV: ¿Qué libro te marcó algo para siempre y por qué?

GS: Tengo que repetir la respuesta, La consagración de la primavera de Carpentier. En esa novela podemos leer el siglo XX, desde dos cuerpos que quieren huir de una pesadilla, un genocidio, guerras crueles y absurdas. Buscan refugios adonde puedan ejercer sus profesiones y vivir como buenos burgueses. Pero en cada país o ciudad a la que van, caen en una nueva versión de las pesadillas y el horror. Ese libro me enseñó que no hay otro lugar más que el tuyo propio y es ahí donde debés resistir a los desatinos y las crueldades. Por supuesto huir de la muerte es lógico y loable, sin embargo, huir de tu época es imposible.

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura?

GS:  Hum… últimamente he cortado con una vieja manía. Consistía en tener la obligación de leer hasta el final a pesar de que el libro se me cayera de las manos por lo aburrido. Ahora ya no. Si es un plomo, lo dejo en la biblioteca.


LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a tomar un café, y por qué?

GS: A “Bruno” de “El perseguidor” de Cortázar. Bruno, era el biógrafo de Johnny, alter ego de Charlie Parker el gran saxofonista. Café de por medio me gustaría hablar con él alrededor de una pregunta retórica (creo que ya me la respondí yo mismo con los años) ¿Es que hay en realidad un lugar adónde llegar?

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro invitarías a comer en tu casa dispuesto a divertirte y pasar un buen momento, y por qué?

GS:  Sin dudarlo un solo instante siento a mi mesa al “Buda de los suburbios”, de Kureishi. No hay nada que me haga tanta gracia como la fascinación occidental burguesa por el esoterismo hinduista o budista.

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción?

GS:  Bueno,… debo decir que los libros no me generan muchísima expectativa, en realidad no espero nada de los libros, ir en busca de algo para leer me pasa por el deseo y el deseo no es lo mismo que la expectativa. Deseo por ejemplo una novela policial con asiduidad. Es como un descansa pantalla. En ese caso sigo al autor en todas sus novelas. Por ejemplo me pasa con Peter Markaris y su “comisario Kostas Jaritos”.

LLTV: Los últimos años fueron difíciles para el teatro, y para toda actividad cultural en general. Pero específicamente respecto al teatro, qué perspectivas tenés  considerando que este es un año electoral.

GS: No por ser año de elecciones, sino por la profundidad de la crisis económica, pienso que el teatro es inaccesible para la mayoría de la sociedad, por eso creo que todos aquellos artistas que podamos hacerlo, debemos llevar teatro donde haya carencia de acceso al arte, a la belleza, al placer. Hacer teatro en plazas, centros culturales o comunitarios es un deber del artista. Por supuesto que no soy inocente, sé que esto se puede realizar si las condiciones materiales lo permiten. Del estado no espero mucho que digamos si es guiado con la lógica del libre mercado.



LLTV: El sábado 18, en El Tinglado Mario Bravo 948, CABA, de mayo arranca “Soy Jauretche” con libro y Dirección tuya. Qué perspectiva tenés y qué nos podés contar. Con qué se va a encontrar el espectador.

GS:  Con la historia de vida de Arturo Jauretche se puede escribir una serie de Netflix de cuatro temporadas.  Por eso, la decisión que he tomado como autor es leer e investigar sobre este increíble personaje. Hice entrevistas, no todas con la profundidad que necesitaba, até retazos de relatos de personas que han conocido a Jauretche y un largo encuentro con su propio biógrafo Norberto Galasso. En este trajín vislumbré un filón dramático. Un contra punto entre el viejo luchador ya en sus últimos días de vida, con un personaje ficticio, un joven idealista que cree que las armas son el camino más seguro hacia una sociedad más justa y libre.
El espectador se va a encontrar con una historia de un hombre simple que en el final encuentra una verdad, y esa, su verdad es imposible de transmitir a las próximas generaciones. Acaso un síndrome de Casandra.

LLTV: En un año de elecciones “Soy Jauretche” parece venir justo a tiempo para lograr reflexionar mucho sobre problemáticas contemporáneas muy asociadas a las críticas de Arturo Jauretche  en su momento.

GS:  Así es, proliferan libros, páginas en las redes sociales, memes, anécdotas por doquier sobre Don Arturo. En “Soy Jauretche” la reflexión que interpela a la flaca democracia que los argentinos supimos conseguir, consiste en llamar la atención sobre la diferencia entre electoralismo y democracia. Las elecciones no son la democracia, solamente la intensidad ciudadana en lo cotidiano, en lo micro social, en la construcción de sujetos responsables garantiza un estado democrático. Esto Jauretche lo entiende de maravillas y lo expone en “El medio pelo” y “el Manual de las zonceras”. El segundo punto de conexión con el hoy es la soberanía, o la falta de ella. Para lograrla, nos dice Don Arturo, al país hay que pensarlo desde el país y no a partir de las experiencias de otras naciones como Cuba o Vietnam, Finlandia o Suecia.

LLTV: ¿Otros proyectos en que estas trabajando para más adelante?

GS:  Bueno, bueno…. Estoy atrapado por una novela, mi primera novela. Voy paso a paso. Me dejo llevar por donde los personajes me guíen. Misterio. O la rompo en pedacitos o la publico, who knows? Sigo las enseñanzas de Carpentier, personajes que quieren huir hacia un lugar ideal y la realidad los atrapa vayan donde vayan.


Entrevista: Walter Gómez