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miércoles, 28 de enero de 2015

ATAJO, SÓRDIDO REFUGIO Por NINA BARDI

 
zeitautomatik photography


Mis pensamientos líquidos
ahogan el relajo visceral de la sangre
a garganta cerrada
por fluidos metálicos de castidad que se sorben piadosos
el clásico veneno.
Contra la piedra
encadenada a su firme resistencia
recuerdo  el escrúpulo manchado
por un desprecio que tapa los ojos
invirtiendo nuestros roles
a la hora de la siesta

y haciendo que la risa desesperada
rompa la palabra en lugar del silencio.


martes, 20 de enero de 2015

MARASMO Por NINA BARDI




A veces me doy miedo.
Le doy miedo a mí que corre inconsolable
y se esconde atrás del cantero del vecino.
Te sentís lejos de mamá cuando te abraza. 
¿Por qué?
No, no llores.
Habláme en el espejo.
Te doy risa porque de llorar me brilla la cara.
El silencio de tu casa está tan fuerte que ya nadie habla.
Pero cuando me acuerdo puedo sentirlo.


Espeluznante.

domingo, 11 de enero de 2015

EXVOTO Por NINA BARDI



Cuando creías haberme atrapado entre sueños, 
mi cuerpo comenzó a vibrar frágil, 
desnudándose de tus brazos, 
revoloteando hasta sacudir la cama.

Te asustaste, 
y en tu asombro revolviste las sábanas buscándome, 
hasta quedar rendido, 
solo y dormido.

La luz se filtró delgada por la persiana 
tiñendo de púrpura las paredes de la habitación, 
donde dormías acurrucado en el medio de la cama 
como un carozo de fruta.

La claridad del cuarto ya era de un rosa opaco 
y empecé a enroscarme suave 
como una lila por tus pies, 
apretándote en las nalgas, 
ondulándome turquesa por tu espalda
y te sentí respirar
Por la nuca me até fucsia, 
gruesas lenguas ajustaban tu cuello
 y silbabas.
 Mientras trepaba por tus orejas rojo fuego    reías. 
Ya estabas despierto - ¡Buen día! - dije desde tus labios  
y abrí las alas despegándome de tu cuerpo.

Te diste vuelta y boca arriba me buscabas. 
Tus ojos corrían por el techo sin pestañear.

Un aura brillante y majestuosa invadió la habitación    altar de rituales

Entonces aparecí  / sagrada  / y enfrentados me observabas .
Sin comulgar admirabas mi cuerpo en oración.

Hipnotizado     bailaste bajo mis ojos violetas      
la danza de los cuatro brazos.

LA CARA Por NINA BARDI




La cara 
llena de cables
enroscados bajo la piel
bajo la carne 
los huesos
minuciosos nudos invencibles.
Un grito helado se expande 
desgarra la boca 
los labios brillan intactos
tirantes soportes de aquel gesto.
La mueca
se impregna en la cara
en los ojos que antes lloraban
y ahora sólo recuerdan.
Los músculos sostienen incansables
el impacto de la pérdida
y retienen
retienen todo en la memoria.
Cada lágrima
suelta un puñado de alivio
la respiración abre las manos
la cara se desnuda y los ojos 
vacíos balcones
..me asomo a ver lo posible.