lunes, 18 de noviembre de 2013

ENTREVISTA LITERARIA A LA ESCRITORA SOLEDAD BARRUTI - AUTORA DEL LIBRO MAL COMIDOS



Nos dejó varias impresiones Soledad en este tiempo en el que nos hemos contactado para realizar la entrevista. Su empuje e iniciativa como periodista se le nota que lo lleva en el alma. Y al realizar la nota y mientras transcurría la charla, deja flotando el enigma de sus textos de ficción que aún no fueron publicados. Claramente hay dos imágenes de Soledad, cuando habla de literatura, hace pausas, reflexiona, se inquieta, buscando el espacio acertado. Cuando se zambulle de lleno en sus investigación periodística, la que da nombre a su libro Mal Comidos, Soledad toma la velocidad de Messi en el área. no permite espacios, y no deja lugar a la interrupción. Se acomoda para desarrollar el concepto y cerrar la definición con sabiduría.
Además de todo, Soledad Barruti es muy humilde y en estos tiempos de "éxitos" hoy eso vale mucho. No está subida a ningún lugar, y eso habla excelente de ella, que con su humildad e inmensa belleza, nos deja material para debatir y aprender.


LLTV: Soledad, nos podrías decir cuales  son los tres libros más importantes que leíste, o que mayormente te construyeron. 

SB: Tengo una bibliografía muy diversa. Te podría decir Las Olas de Virginia Wolff, Pedro Páramo (Juan Rulfo) y también Hiroshima (John Hersey).  

LLTV:  ¿Un libro que te haya marcado por siempre? 

SB: ¿Uno solo? Estos que te nombré seguro, pero te podría agregar autores que también me marcaron, como Silvina Ocampo. Yo soy más fanática de los autores que de libros específicamente. Agarro un autor y lo sigo. Porter (Katherine), Carson McCuller, Grace Paley, muchas mujeres. Y después de los hombres, Cheever, Salinger, Carver, el Carver de Principiantes, uno de los libros más hermosos que hay. Pero te repito soy de agarrar un autor y seguirlo.  

LLTV: Alguien me dijo alguna vez que para conocer un autor hay que necesariamente leer toda su obra.  

SB: Bueno, por eso es que yo no me fanatizo tanto con un libro, entro por un libro a un autor, a su universo, y por lo general no me defrauda. Pero ahora hablando con vos me doy cuenta de que hace mucho que no leo sólo por placer. Hiroshima y Maus (Art Spiegelman) por ejemplo fueron los únicos libros que leí que no tenían que ver con producción de alimentos en estos años. Porque durante dos años me la pasé leyendo ensayos periodísticos que tuvieran que ver con la cocina, con los movimientos rurales, con el campesinado, con la cultura indigenista, con economía también y con política argentina. Y el tiempo es sólo uno. De todos modos tampoco es que esos dos libros no tenían nada que ver: ambos hablan de la construcción y de la destrucción del mundo: uno es de la bomba atómica y el otro de Auschwitz. 

LLTV:  ¿En qué circunstancias escribís? 

SB: Mirá, pienso mucho antes de escribir. No escribo todos los días, estoy mucho tiempo escribiendo sin escribir. Y cuando me enchufo puedo escribir horas y horas sin parar. Escribo como si hiciera una catarsis, como si derramara los conceptos, las palabras y las ideas, de una manera bastante caótica. Y después corrijo, que es cuando mas disfruto el proceso de escribir: cuando empiezo a podar eso y volverlo un texto que tenga alguna lógica. Pero siempre escribo muchísimo más de lo que queda. Muy por demás, casi el triple… 

LLTV: Y escribís otras cosas más allá de investigaciones como Mal Comidos. 

SB: Si, por supuesto. Siempre escribí ficción, y tengo una novela que ya está terminada y mi acercamiento a la editorial, fue por mi novela. Yo se las acerqué, firmamos un contrato y después cuando les propuse este trabajo les pareció más comercial y mi novela quedó para mas adelante. 

LLTV: O sea que la vamos a conocer. 

SB: Si, si. Tengo además un libro de cuentos pero es otra cosa, muy ficción, nada que ver. Igualmente viste que la ficción y el periodismo, en lo que respecta a venta en este país no tiene comparación. Y en la ficción sé que no escribí Harry Potter (risas). Es más bien una novela de iniciación, como muy breve, que se yo…A mí me gusta pero sé que no es un libro comercial.  

LLTV: ¿Tenés manías en el ejercicio de la lectura, tipo forrar los libros, o marcarlos, etc? 

SB: (Se ríe muchísimo al responderla) Escribir todos los libros, los destruyo. Si un libro pasó por mis manos, todas las páginas se le salen, quedan subrayados con distintos colores. Los empiezo a leer y no me importa si lo que tengo al lado es una bic, un crayón, qué es, voy y lo empiezo a intervenir. Soy la persona menos indicada para prestarle un libro.  

LLTV: ¿Con qué personaje de qué libro te gustaría sentarte a tomar un café, para conocerlo y sacar algo mas de su personaje? 

SB: Con Frannie y Zooey los personajes de Salinger. Aunque en realidad con quien me hubiera gustado juntarme es con Salinger. Con él y con Clarise Lispector a quien amo profundamente. Pero creo que te contestaría otra cosa muy distinta mañana. Porque con la literatura me pasa eso: tengo días muy cambiantes. La literatura me toca las fibras más íntimas, me extasía realmente un autor, encontrar esa conexión en la lectura. Y sé que es irreal porque tengo muchos amigos escritores, porque mi pareja (Juan Ignacio Boido) es escritor también y su libro –El último joven- me conmueve profundamente y entiendo qué parte importante, fundamental suya está ahí, pero también entiendo que no es sólo eso. Las personas somos tanto más complejas que lo que podemos crear, que no se puede ver las obras como las personas.

Me resulta difícil explicar con claridad estos temas. Nunca pude con la literatura hacer una cosa muy conversada…¿viste que hay gente que se reúne con determinados amigos y hablan de literatura todo el tiempo? Para mí la lectura siempre fue un encuentro mas bien personal y que va mas de acuerdo al estado de ánimo, o al momento particular. Porque un libro puede hacerte entender mejor el mundo, entonces tiene que ver con las dudas que estás teniendo en ese momento.  

LLTV: ¿A qué personaje de qué libro te gustaría invitar a comer en tu casa, dispuesta a pasar un buen momento, y con perspectivas de divertirte? 

SB: Ufff…qué difícil. Lo tengo al autor del Último joven con todos sus personajes, todas las noches y nos divertimos mucho. 

LLTV: ¿Recordás qué libro te generó muchísima expectativa y te defraudó en la misma o mayor proporción? 

SB: Expiación de Mc Ewan. A mí Mc Ewan me gustaba mucho y hay cosas de él muy buenas. Jardín de Cemento es un libro increíble. Me hubiera gustado estar en esa casa, esa sensación de esos libros que los lees y después pensás que no vas a poder leer otro durante mucho, mucho tiempo. Y Expiación me pareció que iba a ser una maravilla y me enojó, me resultó obvio, me resultó manipulador, me resultó psicópata, me pareció horrible.

LLTV: Lo mataste…

SB: No, pará, tengo otro, Vieja Escuela de Tobías Wolff. Ese me dio muchas ganas de leerlo porque mi novela habla de unos chicos de un colegio, y en ese momento leí sobre esos temas, y ese libro también me dio un poco de enojo.

Y esperá porque tengo otro, La Invención de Morel (Adolfo Bioy Casares) también me enojó.

LLTV: La Invención de Morel es un librazo…

SB: Ese es otro libro que leí y me puso de mal humor. Vos sabés que lo quería terminar y se me hizo eterno. Cuántas páginas tiene, 50 páginas y no lo podía terminar (Muy tentada de risa) 



LLTV: ¿Por qué te dedicaste a este tema de qué comemos basura todo el tiempo? 

SB: Primero es que atraparon muchos libros, muchas investigaciones, siento que el mejor periodismo que se escribió en los últimos años es el que se escribió y se investigó sobre la producción de alimentos. Periodistas como Michael Pollan, Frederick Kaufman, Michael Moss, periodistas que vienen a tratar de explicar el mundo, y las formas de construcción del mundo que estamos adoptando como mundo occidental alrededor de la producción de alimentos, y es absolutamente pertinente, porque la tierra se desdibuja, se transforma y se vuelve a articular a partir de la idea de un mundo de nueve mil millones de personas a las que darles de comer. Eso es lo que permanentemente dicen que hay detrás. Eso es por un lado la explicación mas global, mas político, social y cultural también del problema porque las sociedades se van transformando, las culturas se van perdiendo y la necesariedad de esas muchas personas también empiezan a ser cuestionadas en el momento en que se piensa un sistema productor de alimentos como el que se está imponiendo. Entonces esto trae toda esta camada de periodistas increíbles que escriben estos libros que a mí me resultaron sumamente atrapante. Los últimos 3 años estuve leyendo esto, un poco como curiosidad personal, un poco de paranoia también, de dónde viene lo que como, qué trae, qué efectos tiene sobre mí, sobre mi hijo. También sobre el medio ambiente. Tiene que ver con cosas inimaginables. Meter todo esto en un sistema global, siempre termina con la duda “¿Y acá qué pasa?”. Y en nuestro país es lo mismo, cómo se puede compara la producción de frutas en California con la que se hace acá. Qué pasa con un criadero, bueno tantas preguntas en la cabeza me fueron llevando a pensar que había que escribir un libro local con lo que sucede acá. Y un libro que empezara hablando de la comida, que tuviera que ver con la transformación radical, brutal y salvaje que tuvimos en nuestro país en torno a la producción de alimentos, y que sirviera  con los efectos arrolladores y brutales que sufrió nuestro país como territorio. 

LLTV: ¿Y cuál es el rol del Estado a partir de lo que vos describis? Vos con el libro lo ponés a discutir arriba de la mesa. ¿El Estado no hace nada, lo avala? Lo que vos contas de los pollos, que les inyectan antibióticos y sale un nivel de antibióticos tremendo y que pasa mas el gusto del antibiótico que del pollo, no sé si abarcas esta parte.  

SB: Si, si, todo el tiempo. Nuestros gobernantes son bastante brutos. Creo que hay una ignorancia muy grande alrededor de los efectos. Como los efectos de todos los sistemas productivos en la alteración de los alimentos, no tiene un efecto directo en vos. Vos comés pollo toda tu vida, y a los 50 años tenés un cáncer, es muy difícil determinar si ese cáncer te vino por ese pollo. Porque además ese pollo mezcla con el tomate, y se mezcla con la carne, y así. Si a tu hijo lo agarra una bacteria y lo mata, es muy difícil saber si esa bacteria salió de un corral de cerdos donde se les inyectó un antibiótico en forma crónica hasta desarrollar una superbacteria mutada. Es como un trabajo muy difícil de hacer que obviamente está hecha por científicos independientes de la manera mas precisa que se puede sin pensar en una causa y efecto directa, pero que está presentada y encuentra un combate radical de una industria enorme que avanza y está comandada por un establesiment científico muy poderoso al que el país respeta un montón. En nuestro país se piensa que realmente es ciencia o muerte. Ciencia mal aplicada y ciencia pensada como esto, como inyectar con antibiótico a un pollo para que sobreviva hasta el frigorífico. Entonces el Estado va un poco por detrás del conocimiento, y después por otro lado está absolutamente asociado a las corporaciones mas siniestras que hay alrededor de la distribución de la producción de la de alimentos. De pronto Cristina (Kirchner) habla en conferencia de prensa dándole la bienvenida a Monsanto y abriéndole las puertas de nuestro país, en el mismo momento que en Córdoba se está dando el primer juicio por fumigaciones en el país, en campos alrededor de estas producciones. Entonces hay una sociedad por un lado muy importante y un vínculo muy estrecho económico y político, y por otro lado hay una ignorancia enorme y una desidia muy grande porque también esa ignorancia se reviste de un sistema super eficaz y muy cuidadoso cuando tiene que ver con productos para la exportación.  

LLTV: Me imagino igual que no debe ser un problema de Argentina. 

SB: Si Walter, pero hay una diferencia muy grande porque en Argentina el cuestionamiento a estos sistemas, la crítica a estos sistemas y la información alrededor de estas producciones vienen sumamente demoradas. Cuando yo salí a decir de los antibióticos a los pollos me salieron a decir que eso no estaba comprobado. Todos los días, en todos los diarios del mundo, salen noticias sobre la industrias y el uso de antibióticos y cómo distintos Organismos les piden que cesen en el uso de antibióticos, cuáles son sus efectos. En nuestro país ni siquiera se sabe eso, y se toma como una novedad. Entonces estamos ante un escenario de mucha falta de información, de mucha ignorancia, y entonces nos tiene muy demorados en generar alternativas a estos sistemas desastrosos. Lograron que el pollo tenga mas colesterol que la carne de vaca.  

LLTV: También leia lo del Salmón que viene de Chile en condiciones parecidas, con otros países que estan involucrados en esto.  

SB: Si, el salmón de Chile. El salmón se empezó a producir en Chile porque en Noruega que era el país en que se producía históricamente este salmón industrial, se empezaron a poner un montón de condicionamientos y de normas para proteger no solo el medio ambiente de esos países, como a la salud de la ciudadanía. Entonces se empezó a restringir el uso de antibióticos. Entonces que hicieron los noruegos, lo mudaron a Chile y empezaron a hacer en sus costas lo que en el continente europeo no se podía. Ahora, ese producto que sale de las costas chilenas, en el mundo está absolutamente cuestionado. En Europa hay campañas, y acá no. Acá se lo considera un alimento premiun. Si en Internet buscás la campaña “Salmón industrial mata” te aparecen un montonazo de estudios que tienen que ver con esto y de comunicación directa. Podés ver la comparación ente salmón industrial y salmón salvaje y te salen unas cosas impresionantes.

LLTV: Ahora, con toda esta información, qué come Soledad Barruti. En mi caso tengo una hija chiquita que le fascina el pollo, qué hacés, como lo soluciona. Digo la gente en general que quiere comer mas sano.  

SB: Bueno vos en tu caso con una nena chiquita deberías comprarle en lugares alternativos de producción que existen, y en la capital hay. En el mercado de Bonpland te venden pollos que no están tratados con antibióticos y son mucho mas sano, se nota en el gusto, se nota en la textura. Y no son muchísimo mas caro, lo que pasa es que es cierto que no es accesible para todo el mundo. Por los lugares, porque no hay en todos lados… 

LLTV: …Bueno, ese es el punto, no existe facilidad de acceso a esos puntos de venta. 

SB: Por eso yo no terminé haciendo una guía de compras (risas). Era como dejar a la mitad de las personas afuera, sobre todo a las personas que no pueden elegir, por ejemplo los que se alimentan por medio del Estado. Me parece que lo importante era poner al sistema en crisis. A los que me preguntan les digo, andá al mercado de Bonpland pedí que te lo envíen a domicilio.  

LLTV: Una última pregunta, Soledad, y te advierto que es una pregunta obvia. ¿Se te arrimó algún político para llevar un proyecto de ley al Congreso o propiciar mayores controles.? 

SB: Si. Liliana Parada que es una diputada que tiene un proyecto de ley que se llama Proyecto de Ley macro de soberanía alimentaria, me invitó a la Cámara de Diputados. Estuve allí, la diputada tiene una cantidad de organizaciones que la acompañan y con el que desarrollaron el Proyecto de Ley para pensar un sistema alimentario mas justo y que de alimentos sanos para todos.


Soledad Barruti (Buenos Aires, 1981) es periodista y escritora. Ha escrito y trabajado sobre temas vinculados a la alimentación, y colabora en diferentes medios. Su relato Moisés fue publicado en Historias del sur del mundo, una antología argentina especialmente preparada para la Feria del Libro de Fráncfort en 2010. El sabor de Dios, su primera novela, será publicada por Planeta próximamente. Malcomidos es su primer libro de no ficción.

Entrevista: Walter Gómez

2 comentarios:

  1. Buen libro este de Soledad Barruti, la autora debería hacer otro similar dedicado al problema del negocio del agua potable, que se vende embotellada, como agua mineral, potable, etc., que muchas veces no lo es estrictamente ¿Por qué no podemos volver a tomar agua de la canilla como lo hacíamos de chico? Hay que denunciar todo este negocio y tratar de recuperar nuestra mejor época de alimentación... que también fue mejor política, social y económicamente.

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