jueves, 12 de junio de 2014

CRÍTICA A LA OBRA TEATRAL "WAKE UP, WOMAN" de JORGE ACEBO - por LAURA SOLEDAD BERALDI




Estamos, como sabemos, en un momento de desarrollo de lo humano en lo que a muchos aspectos refiere. Uno de ellos es la redimensión de la mujer.

El hablar de ciertas cosas, también pero en cuanto a lo femenino en sí y demás, se puede ver una especie de cursiva, negrita o subrayado. Como sea.

El tema de la violencia de género se está tratando bastante y el teatro es una opción.

Jorge Acebo en mi ojo es un francotirador excelente, “Wake up woman” (traducido al castellano “despierta, mujer”) encara el asunto de lleno.  

Todo ronda sobre ellos dos y en el medio un montón de gente que filmó, sacó fotos, viajó, actuó para la fiesta, un trabajo hermoso detrás de escena con mentes que hicieron posible la tensión creada en sala.  

Ellos al principio se aman, se aman en todos lados porque rápidamente los escenarios cambian, de forma rara, ellos con los objetos van creando el lugar en donde estaban cuando ocurrió esto y aquello. Recuerdan como fantasmas.  

Natalia es preciosa, ella nunca se quejó, sólo con sus ojos (¡ni que menos!)

Por momentos bailan, muy buena escena. Hay una situación en particular, que lleva el discurso al aire que provoca ella cuando él la hace girar. Literalmente, se enredan, en la ropa, en el pelo, en el cuerpo, y entre miradas.   

La obra es romántica en extremo, romántica a lo Robin Hood. Es puro amor. Peligrosísimo.

Hay tantas personas en el mundo. Y con ellas tantas lógicas de amar.

La pureza del amor, y enamoramiento propio, y enamoramiento con el otro. No tiene fin porque nunca sabremos con seguridad cual es.  

Acá el amor le arrancó la cabeza a él pero antes él se la voló a ella.

El ingenio de un juego macabro y de cornisa.

La confianza, realmente ¿hasta qué punto somos capaces de probarla?

¿Por qué? ¿Ponernos a prueba?

No nos olvidemos de que somos animales y los animales cuando tienen miedo defienden su vida. Y ellos no se preguntan qué es el miedo. Si deberían sentirlo o si no. Ellos perciben y actúan en consecuencia.  

…y los animales salvajes no fueron adiestrados.

…y los animales domesticados creen no tener opción.

… y los animales que no conocemos nos dan curiosidad

Y los animales que no conocemos nos dan terror.  

A mi me parece una manera muy linda de crear desde el dolor, de tratar de ayudar, de querer un mundo mejorado, de militar desde el silencio.

Es lo que pienso respecto del trabajo de estos chicos, podés verlos los sábados a las 21 hs en una sala divina de blanca, el lugar se llama “Puentes Amarillos” y la dirección “Libertad 1230”. Podés reservar tus entradas al 4815.9292. 

…hasta me parece, habrán elegido ese lugar también con un objetivo.

Gracias!
 
 

Elenco: Natalia Pascale, y Sebastián García.

Director: Jorge Acebo

Prensa: Marisol Cambre
 

Cobertura: Laura Soledad Beraldi
Ilustración: Bárbara Beraldi

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